1.No adoptes hombres como proyecto de rehabilitación emocional.Tú no eres ONG afectiva ni programa social de rescate masculino.

2.No hagas una investigación forense por su respuesta seca:Si desapareció tres días y volvió con un “toy complicado”, no necesitas interpretar señales cósmicas. El interés también sabe mandar mensajes.

3.No conviertas el sacrificio en personalidad.Eso de agotarte por todos esperando algún día reconocimiento termina mal. Nadie va a salir del cuarto a darte aplausos porque resolviste sola.

4.No digas “no importa” cuando sí importa.Después terminas peleando mentalmente en plena fila del súper mientras sonríes como si nada.

5.No cargues sola la logística emocional de la casa.Si tú sabes cuándo se acabó el detergente, el cumpleaños de la suegra, la cita médica y hasta dónde están las baterías del control remoto… y él no sabe ni donde se guardan las toallas … revisa eso.

6.No confundas amor con agotamiento crónico.El amor no debería sentirse como caminar por Calle 50 al mediodía buscando parking con tacones y calor de abril.

7.No le frías un huevo automáticamente a un hombre adulto que te dice que tiene hambre: Una cosa es amor y otra convertirte en mamá sustituta de alguien que no sabe ni dónde se guarda el papel higiénico.

8.No pongas el matrimonio como meta final de la existencia.Casarse no desbloquea automáticamente felicidad premium ni paz mental ilimitada.

9.No esperes que te lean la mente.Hay hombres que no encuentran ni el ketchup en la nevera aunque lo tengan al frente. Habla claro y di lo que quieres.

10.No conviertas decir “sí” en deporte extremo.Decir sí a todo da cansancio, resentimiento y a veces hasta gastritis.

11.No te abandones intentando que otros no te abandonen.Hay mujeres que dejan pasatiempos, amigas, descanso y hasta una beca en Londres por sostener relaciones que igual se tambalean.

12.No confundas costumbre con amor. Que ya conozcas a la familia, el pedido favorito y la contraseña de Netflix no significa necesariamente que ahí está tu felicidad.

* Las opiniones emitidas en este escrito son responsabilidad exclusiva de su autora.

* Suscríbete aquí al newsletter de tu revista Ellas y recíbelo todos los viernes.