19nov por la sombrita 00 - Se busca curadora de contenido tóxico

Hay palabras que se ponen de moda. Son palabras que siempre han estado allí pero de repente saltan, brincan y asoman en boca de todo el mundo. Se le usa y abusa hasta disolver su significado.

Tóxico:  Veo ‘tóxico’ y  ‘tóxica’ por todos lados. Antes su lugar era en la etiqueta de un producto guardado bajo llave, junto a una calavera y unos huesitos cruzados. Con esa palabra se espantaba a los niños y se advertía a los adultos del peligro.  Tóxico era una botella de alcohol o un tarro de potasa.  Ahora tóxico no asusta a nadie porque el amigo es tóxico, el suegro es tóxico, el novio es tóxico y los lugares de trabajo son tóxicos. No todos, pero ustedes me entienden.

Curaduría: Esta palabra no se dejaba ver así como así. Para encontrarla había que ir al catálogo de una exhibición de arte. Entrar a un museo. Allí, había curadores que se encargaban de la selección de obras o del conjunto de una exposición. De un tiempo a esta parte surgen curadores por todas partes, que curan hasta lo que se pone en un pasillo de supermercado.

Contenido: La gente ya no hace videos, no escribe textos, tampoco toma fotografías.  Ahora hace contenido. A veces pasan horas y horas en eso para cumplir con las redes sociales. Creador de contenido se ha convertido en un trabajo y en un título para colocar en un perfil o biografía en redes sociales. Hace poco alguien me preguntó si yo era creadora de contenido y me dejó pensando.

Quizás usted que me lee se pregunté en qué me molesta el uso y abuso de estas palabra. ¿Acaso yo estoy cargándolas? No, claro que no. Pero es que al exceder el empleo de ciertas palabras perdemos la oportunidad de usar otras.

Una vez trabajé con un corrector de estilo que me prevenía del mal uso de ‘evento’. Decía, y con razón, que en Panamá abusamos de la palabra evento. Además de evento, podíamos decir inauguración, presentación, cóctel, brindis, bienvenida, despedida, agasajo y un largo etc.

El mundo cambia, y va tan rápido que a veces cuesta encontrar las palabras para nombrar las transformaciones, pero se puede hacer y evitar caer en el facilismo de palabras que se ponen de moda aunque no sean las más indicadas.