27ago por la sombrita 00 - No seas intensa  ¿o sí?El diccionario español está lleno de palabras que son para describir una cosa, pero las usamos para otra. Esa manía pone de cabeza a los estudiosos del idioma, pero bueno, ¿no que la lengua es una cosa viva? Allí va, pues, brincando e inventando.

Una de esas es la palabra intensa. El Diccionario de la Real Academia española la define como: ‘que tiene intensidad’. Bueno, no es de extrañar. Digna respuesta de un diccionario.
Pero, también dice: ‘muy vehemente y vivo’. Eso sí se acerca a la médula de este artículo.

Yo, igual que usted, he estado siempre rodeada de gente intensa. Gente insistente, que están allí, encima. Lo que agarran no lo sueltan. Amigos así no me han faltado ni en lo profesional, ni en lo personal.
Algunos viven pidiendo perdón, que no permiso, por ser así. A veces me sofocaban, pero he terminado por admirarlos.

La gente intensa logra lo que se propone o por lo menos lo intenta hasta el final. Si se les mete algo entre ceja y ceja van por ello.
Hay personas que envían un email y como nadie les contesta, no mandan otro. Eso jamás lo haría una persona intensa.

Ella sabe que para abrir una puerta hay que tocar más de una vez. A veces no es que del otro lado le estén ignorando, quizás no oyeron. Quizás el email se fue a spam o la persona lo iba a contestar y justo entonces sintió olor a lentejas quemadas y fue a la cocina. Cuando regresó a la computadora se puso a hacer otra cosa.

Sí, a veces ninguna respuesta es ya una respuesta. Pero eso solo aplica si usted ha hecho varios intentos y nadie le responde.

Lo que quiero decir es que hay que ser intenso en esta vida. Vehemente y vivo. O al menos ser más insistente y no rendirse a la primera, ni a la segunda cuando se quiere llegar hasta alguien o conseguir algo.