20agos sombrita00 - Lo perfecto es archienemigo de lo bueno

Salí de la cita con la dentista con un gran alivio y un pensamiento que da nombre a esta columna. Hace unas semanas mi hija, que se fija en todo, me dijo con gran curiosidad: ‘Mamá, ¿qué es esa bolita que tienes dentro de la boca?’. Yo no lo había notado, pero allí estaba. Me resistí con todas mis fuerzas a consultar al dr. Google sobre ese síntoma. Estaba segura de que saldrían pronósticos, y fotos, espeluznantes.

Días después, en la silla de la odontóloga, despejé mi duda. Después de revisarme escuché a la doctora decir: ‘parece un mucocele… ¿Usted no tenía la manía de morderse esa esquinita del labio?’. Con la cabeza  gacha acepté mi culpa. Me explicó lo que era y que solo debía estar atenta a cambios en su tamaño.

Al finalizar la cita que, pienso yo, era la última de la agenda de la dra. nos quedamos conversando un rato. Me contó que sus padres tenían una casa en el interior a donde esperaban retirarse algún día, planeaban reparar y poner linda esa casa, pero el tiempo fue pasando y fallecieron antes de poder gozarla. Nunca encontraron el mejor momento.

Lo perfecto es enemigo de lo bueno decía Voltaire hace dos siglos, y es como si lo dijera para la gente de hoy. Demasiados de nosotros seguimos esperando que llegue el momento perfecto para hacer las cosas que más anhelamos: cuando tenga plata, cuando tenga tiempo, cuándo los hijos crezcan y por allí nos vamos.

Esta semana contacté a algunas autoras que están presentando obras en la Feria del Libro, que por cierto les recomiendo que se den una vuelta, aquí dejo el link.

Al conocer sus historias, las admiré más. Casi todas se estaban autopublicando. Hicieron su libro por sus medios y cuenta. Estoy segura de que  ninguna  lo hizo en las condiciones perfectas o sea sobradas de tiempo, dinero y libres de problemas.

Tal vez no sea un libro, pero seguro hay algo que usted quiere hacer y no se anima porque aún no es el momento. Está esperando tomar otro curso, hablar otro idioma,  ganar más experiencia, contar con más ahorros,  tener una vida menos enredada. Ayúdeme y ponga otra razón.

Lo perfecto es enemigo de lo bueno y es también una buena excusa que nos arropa. El mejor momento ya llegó.