La carta de Albert Camus o por qué importan los maestrosEntre los amantes de las letras, es famosa la carta de Albert Camus, el premio Nobel de literatura 1957, a su maestro Germain.

Camus esperó “que se apagara el ruido” de los días posteriores al premio para escribirle. “Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza no hubiese sucedido nada de esto”, le dice.
La carta tierna y breve es un honor a los maestros.

Fue ese docente en Argelia, quien le insistió a la madre de Camus que lo dejara seguir estudiando, mientras ella alegaba que Camus tenía que trabajar para ayudar a la familia. Era lo que le correspondía a un joven de esa época, en su condición.  El maestro Germain la convenció de que el muchacho era brillante y que merecía una oportunidad. Pero ella no tenía dinero para pagar un tutor que lo preparara para los exámenes de admisión; el maestro se ofreció a dar esa tutoría sin cobrar.

Cuando Camus ganó el Nobel, aunque tenía tiempo sin ver a su maestro, enseguida lo recordó. “Su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continúan siempre vivos en uno de sus pequeños escolares”, le escribió.

Los nuevos maestros Germain

Hoy hay quien —no sin razón— se pregunta:  ¿serán necesarios los maestros en un futuro? Si en internet está todo.

Yo creo que sí.

Pero el maestro del futuro, o mejor dicho, el que necesitamos ahora, no es el que hace memorizar y repetir lo memorizado.

Un estudio citado en la presentación del Diagnóstico de la Educación Superior en Panamá, en octubre, mencionaba que se había encuestado a un grupo de alumnos con una pregunta, más o menos así: ¿cómo sus profesores universitarios les habían impactado?

Contestaron que su mejor profesor había sido uno que se convirtió en su mentor; alguien que les había inspirado o les había ayudado a descubrir un talento; un profesor o profesora que les ayudó a no renunciar. Como el profesor Germain, de Camus.

Usted lector, haga memoria: ¿Quién fue el profesor  que más impacto en su vida?  ¿Y por qué?

A todos esos profesores que cambian destinos, feliz Día del Maestro, este  1 de diciembre.