La transformación del mercado laboral plantea nuevos desafíos. En un mercado laboral marcado por el avance de la inteligencia artificial (IA), la automatización de tareas y la evolución de las necesidades empresariales, es necesario desarrollar habilidades que permitan aplicar los conocimientos, adaptarse a los cambios y aportar valor.
Esta fue una de las principales reflexiones del conversatorio ‘En Contacto’: el futuro del mercado laboral en Panamá, celebrado en el auditorio Tomás Clavel de la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA), organizado por Corporación La Prensa junto a Banco General.
El encuentro reunió a Isabela García de Paredes, asesora ejecutiva de Adquisición de Talento de Banco General; Johan Castillo, coordinadora de Reclutamiento Regional para el Caribe y Centroamérica de ManpowerGroup; y María del Carmen González, psicóloga, docente universitaria y consultora en Recursos Humanos de la USMA.
Las panelistas María del Carmen González, psicóloga, docente universitaria y consultora en Recursos Humanos de la Universidad Santa María La Antigua (USMA), Isabela García de Paredes, asesora ejecutiva de Adquisición de Talento de Banco General y Johan Castillo, coordinadora de Reclutamiento Regional para el Caribe y Centroamérica de ManpowerGroup. Foto: Alexander Arosemena
Durante sus intervenciones, las especialistas abordaron los cambios que experimenta el empleo y las competencias que pueden ayudar a los estudiantes y profesionales a responder a las nuevas exigencias del mercado.
La tecnología necesita del criterio humano
García de Paredes inició su intervención con un recorrido por la evolución del trabajo, desde la Revolución Industrial hasta la incorporación de la inteligencia artificial. A partir de este contexto, planteó que el desafío no consiste en enfrentar a las personas con la tecnología, sino en aprender a utilizarla de manera efectiva.
Para la asesora ejecutiva, los profesionales no necesitan ingresar al mercado laboral con todos los conocimientos dominados, sino con curiosidad, disposición para aprender y capacidad para adaptarse a las herramientas que surjan en el camino.
En Contacto, USMA. 29 de octubre de 2026. Foto: LP/ Alexander Arosemena
En este proceso, destacó la importancia de desarrollar habilidades blandas junto con las competencias técnicas. Aunque la inteligencia artificial puede automatizar determinadas tareas, su funcionamiento depende de personas que la configuran y utilizan. Además, sostuvo que existen elementos del trabajo humano que no pueden reducirse a la ejecución de procesos automatizados, como los valores, el criterio y la responsabilidad.
El pensamiento crítico, la inteligencia emocional, la adaptabilidad, la creatividad, la comunicación y el liderazgo figuran entre las habilidades que cobran relevancia en este escenario. A medida que algunas competencias técnicas se vuelven más accesibles mediante nuevas herramientas de aprendizaje, la capacidad de interpretar información, comprender contextos y tomar decisiones adquiere un papel importante.
En Contacto, USMA. 29 de octubre de 2026. Foto: LP/ Alexander Arosemena
Desde esta perspectiva, afirmó que el reto no es competir con la tecnología en velocidad o ejecución, sino aprender a complementarla con capacidades humanas.
Prepararse para un mercado laboral en evolución
Johan Castillo coincidió en que los cambios ya están transformando el empleo y que la preparación profesional debe responder a esa realidad. Durante su intervención, identificó tres fuerzas que aceleran esta transformación: la inteligencia artificial, la automatización y las nuevas necesidades de las organizaciones.
Estos factores no solo modifican las herramientas utilizadas en el trabajo, sino también las tareas, los roles y las competencias que requieren los empleadores. Por ello, señaló que el cambio no debe entenderse únicamente como una amenaza de pérdida de puestos, sino también como una evolución de las funciones y los perfiles profesionales.
En Contacto, USMA. 29 de octubre de 2026. Foto: LP/ Alexander Arosemena
La preparación para este entorno, explicó, debe comenzar antes de obtener un título universitario. Las prácticas profesionales, las pasantías, el voluntariado, la participación en proyectos y los retos vinculados con problemas reales permiten a los estudiantes aplicar sus conocimientos y adquirir experiencia.
Aprender, desaprender y reinventarse
Por su parte, María del Carmen González abordó el papel que debe asumir el profesional frente a la inteligencia artificial. En lugar de limitarse a utilizar estas herramientas para obtener respuestas, planteó la importancia de saber formular preguntas, evaluar los resultados, contrastar fuentes y tomar decisiones basadas en evidencias.
La IA, desde esta perspectiva, puede apoyar el trabajo profesional, pero no sustituye el criterio necesario para interpretar la información ni la responsabilidad sobre las decisiones que se toman.
María del Carmen González, psicóloga, docente universitaria y consultora en Recursos Humanos de la Universidad Santa María La Antigua (USMA). Foto: Alexander Arosemena
La especialista también destacó la necesidad de mantener una actitud de aprendizaje continuo. Aprender, desaprender y reinventarse son procesos fundamentales para responder a un mercado laboral en el que los conocimientos y las herramientas pueden cambiar con rapidez.
A estas capacidades se suma la mentalidad emprendedora, entendida como la disposición para detectar oportunidades, resolver problemas, innovar, gestionar la incertidumbre y generar valor, incluso dentro de una organización.

