La trayectoria profesional de Virginia Matos de Barría, CEO de Grupo Tzanetatos, fue reconocida por Aden University con el Doctorado Honoris Causa, la máxima distinción académica que concede la institución a personas cuyas contribuciones han generado un impacto significativo en la sociedad y en sus respectivos campos de acción.
El término honoris causa, del latín “por causa de honor”, identifica un reconocimiento extraordinario que las universidades conceden a personas que, sin haber cursado un doctorado académico, han construido una trayectoria de aportes relevantes al conocimiento, el liderazgo, la cultura, la educación, la ciencia o el servicio a la sociedad.
De izquierda a derecha, Virginia Matos de Barría junto a la rectora de Aden University, María José Bustamante. Fotografía de Gabriel Rodríguez.
Durante la ceremonia, la rectora de Aden University, María José Bustamante, explicó que esta distinción “no se solicita, no hay postulación posible, no hay ningún examen que aprobar y no hay tesis que defender”. El reconocimiento se otorga cuando una persona “ha realizado con su vida lo que nosotros nos esforzamos por enseñar en nuestras aulas: tener un camino honorable y fructífero”.
La universidad destacó la forma en la que Virginia Matos de Barría ha desarrollado una carrera en organizaciones de alcance internacional y cómo ha entendido el liderazgo como una herramienta de transformación. Recordó además una frase de la ejecutiva que, dijo, sintetiza esa visión: “El tamaño de la organización es lo de menos, porque toda empresa aporta algo al país; y lo que uno aporta al país, el país se lo devuelve”.

La doctora Virginia Matos de Barría. Fotografía de Gabriel Rodríguez.
Antes de la ceremonia, la doctora conversó con ELLAS sobre el significado que tiene este reconocimiento. “Es una emoción muy grande. Esto no es algo que se obtiene solo. Este es un caminar de muchas personas”, expresó. También atribuyó ese recorrido al respaldo de su familia, de los equipos con los que ha trabajado y a la guía de Dios.
Su carrera profesional comenzó en Grupo Tzanetatos en 1990 y continuó durante más de dos décadas en Nestlé, donde ocupó posiciones ejecutivas en Panamá, Guatemala, Suiza y Ecuador. Entre esos hitos figura haber sido la primera mujer en asumir la gerencia general de Nestlé Guatemala y la primera en Latinoamérica en ocupar ese cargo.
En 2020 regresó a Panamá para asumir la dirección ejecutiva de Grupo Tzanetatos. Según explicó a ELLAS, aceptó ese reto con tres objetivos claros: “Apoyar a la familia, contribuir a mejorar la vida de todos los colaboradores y venir a aportar a Panamá”.
De izquierda a derecha, Marlina Muñoz, Vicerrectora Académica de Aden University; María José Bustamante, Rectora; la doctora Virginia Matos de Barría y Carlos Riquelme, Secretario General. Fotografía por Gabriel Rodríguez.
Durante la ceremonia, la semblanza de la homenajeada estuvo a cargo del abogado Juan Pablo Fábrega, quien describió el doctorado honoris causa como “un homenaje a una vida dedicada a la búsqueda de la excelencia, al desarrollo humano y a la promoción silenciosa de valores éticos y morales a través del ejemplo”. Destacó, además, que la trayectoria de Matos de Barría ha trascendido el ámbito empresarial y ha estado acompañada por una vocación de servicio, integridad y liderazgo.
En un discurso luego de recibir la distinción, Virginia Matos de Barría definió el reconocimiento como un compromiso para continuar desarrollando esos principios. “Recibo con profunda gratitud y humildad el título de doctor honoris causa (...) consciente de que este honor representa más que un reconocimiento, un compromiso renovado de seguir con integridad, amor y excelencia”, expresó.
Fotografía por Gabriel Rodríguez.
Durante su discurso repasó tres momentos que marcaron su vida profesional: sus primeros años laborales, su experiencia como la primera mujer en liderar la operación de Nestlé en Guatemala y su regreso a Panamá para asumir la dirección de Grupo Tzanetatos en plena pandemia.
Recordó que al inicio de su carrera enfrentó cuestionamientos sobre su capacidad para asumir mayores responsabilidades. “Las opiniones de los demás nunca deben definir nuestros límites”, afirmó al evocar esa etapa.
También compartió los desafíos que vivió en Guatemala, donde enfrentó resistencia por ser la primera mujer en dirigir la operación de la empresa en ese país. Sin embargo, decidió continuar. “Comprendí que aquel desafío ya no era solamente mío. Representaba una oportunidad para las mujeres que vendrían después y no iba a dejar mal a Panamá”, señaló.
Fotografía por Gabriel Rodríguez.
Sobre su regreso al país para liderar Grupo Tzanetatos, explicó que el proceso implicó transformar la estructura de una empresa familiar hacia un modelo de gobernanza corporativa, al tiempo que enfrentaba los desafíos derivados de la pandemia.
Su intervención concluyó compartiendo una visión que ha construido a lo largo de su carrera: “El liderazgo no consiste en tener todas las respuestas; consiste en escuchar, aprender todos los días, tomar decisiones difíciles pensando en las personas y entender que ningún logro verdaderamente importante se construye solo”.
Fotografía por Gabriel Rodríguez.


