Recién nombrada Administradora del Canal de Panamá, recordamos las lecciones de liderazgo, trabajo en equipo y superación personal que ha acumulado a lo largo de su trayectoria en la institución de Ilya Espino de Marotta.

Estas enseñanzas, recopiladas en una entrevista realizada por ELLAS en 2019, muestran cómo la ingeniera ha enfrentado desafíos, aprovechado oportunidades y construido un camino que la llevó a convertirse en la primera mujer en ocupar este cargo histórico.

1. Puedes cambiar el rumbo

Inspirada por los documentales marinos de Jacques Cousteau Ilya se enamoró del mar. A los 16 años ya buceaba. Ganó una beca Fullbright para estudiar biología marina fuera de Panamá y se cambió a oceanografía. Al darse cuenta de que sus oportunidades laborales en Panamá eran muy pocas escogió ingeniería de barcos, una carrera relacionada con el mar, pero donde quizás podría trabajar en el Canal de Panamá.

2. Trabaja duro

De Marotta empezó trabajando en Colón como técnico de ingeniería. A lo largo de su carrera tuvo que hacer varios puestos temporales, pero cada vez se esforzaba por hacerlo bien. Para ella trabajar duro no significa trabajar largas horas, sino obtener resultados. Eso le abrió oportunidades y le permitió ser recomendada.

3. Siempre aprende más

Mientras hacía un relevo como jefa de remolcadores, Ricaurte Vásquez, quien será el próximo administrador del Canal, la llamó para preguntarle si se uniría a un grupo de cuatro personas que formarían parte de un plan maestro para el Canal. Ella enseguida dijo que sí. Nunca la ha detenido las dudas de su capacidad. “Si no sé algo, sé que lo puedo aprender”. La clave está en la actitud y voluntad.

En su actual puesto ha hecho tránsitos por el Canal, pero esta vez para entender lo que enfrentan los capitanes. Cree que es importante involucrarse, vivir la experiencia para entender lo que ocurre y a partir de allí poder tomar las decisiones correctas.

Siete lecciones sobre liderazgo de Ilya Espino de Marotta

Siete lecciones de Ilya Espino de Marotta

4. Sal de tu zona de confort

Cuando se hizo la ampliación del Canal invitó a varias personas a participar y muchos declinaron porque era mucha responsabilidad. “Esta bien si no quieres salir de tu zona de confort, pero si quieres ascender tienes que hacerlo”, dice la ingeniera. Agrega que no hay que temer a los desafíos de una nueva posición: “si tienes la actitud y la voluntad, lo aprendes”. Pero considera que si no tienes buena actitud, aunque seas brillante, no llegarás lejos.

5. No logras las cosas sola

Durante la ampliación del Canal le tocó estar a cargo de las áreas de ambiente, seguridad, documentación histórica, presupuesto y legal. “Al principio me sentía un poco inadecuada. Una coach me dijo: ‘en tu nivel no tienes que dominar todas las materias, sino saber tomar decisiones”. Se apoyó en el personal que tenía el conocimiento, lo escuchó e incluyó una política de puertas abiertas.

Cuando vas ascendiendo cuenta menos lo que tú haces individualmente y más lo que se logra hacer a través de un equipo de trabajo, con tu guía, con tu apoyo, con tu liderazgo”.

6. Forma un buen equipo

Sin un buen equipo de trabajo no se logra el éxito. ¿Cómo se logra ese equipo? Dándole apoyo, guía y responsabilidad sobre sus tareas y acciones.

“Tengo una política de puertas abiertas y le digo al equipo que si necesitan algo, háblenme. Mi trabajo es ayudarles”.

Pero también considera importante entender las necesidades de las personas. Si alguien necesita un espacio para atender una crisis personal se le debe dar. “Si tú apoyas a la gente, la gente te va a apoyar”.

7. Las vivencias personales ayudan a las profesionales y viceversa

Durante el paro de los trabajos de la ampliación Marotta se mantenía calmada. ¿Por qué estás tan tranquila?, le preguntaban algunos. Años atrás, ella experimentó el cáncer de su hijo y poco después, el de su esposo. Esa experiencia, donde muchas veces no tenía ningún control, le enseñó a enfrentar mejor las dificultades.