Si su hijo o hija decide emprender ofrézcale su apoyo. Juntos empiecen con un plan sencillo, determinen un monto para capital semilla y hagan las primeras pruebas.

Hay cuatro grandes beneficios del emprendimiento juvenil, adicionales a contar con una empresa millonaria en el futuro:

Aplicar lo aprendido: Por fin tendrá la oportunidad de preguntarle: “¿te acuerdas de lo que viste en la clase de ciencias sociales, matemáticas o español?” Desde los cálculos para estimar precios y costos, hasta ver el mapa del país para organizar envíos. Ha llegado el momento de llevar la teoría a la práctica.

Por otro lado, el emprendimiento requiere de muchas habilidades que se deben investigar y ejecutar. Utilice esta oportunidad para incentivar la curiosidad de sus hijos. Aprendan juntos cuando sea posible. Respete y aliente la manera particular en que sus hijos aprenden y aplican. Idealmente, podrá ver la relación directa entre el crecimiento del fundador y del emprendimiento.

Experimentar la toma de decisiones: Un emprendimiento permite realizar muchas tareas diferentes  para las que no existe una única respuesta. Muchas veces como padre-socio tampoco se tiene la respuesta perfecta.

No se puede saber a ciencia cierta qué preferirán los clientes. Después de fijar límites de presupuesto o de cantidad,  puede dejar en manos de su hijo o hija la selección del producto. Juntos aprenderán de esa selección y tomarán decisiones mejor informadas en un futuro. Aquí es donde los adultos debemos saber cómo apoyar a la hora de analizar las  opciones y permitir que ellos tomen decisiones. Con esta acción les comunicamos que está bien no tener una respuesta exacta (porque no es examen), que se pueden corregir las acciones según el resultado y, sobretodo, que creemos en ellos.

Razones para apoyar el emprendimiento de su hija

Razones para apoyar el emprendimiento de su hija

Conectarse con el mundo real: Es muy probable que ninguno  sepa todo sobre el emprendimiento. Cuenta con la hermosa posibilidad de poder coordinar mini sesiones de mentoría con personas cercanas. Según la edad de su hijo/a, tal vez la información deberá ser más práctica que teórica, será de mucho valor que pueda hablar con otras personas sobre grabar videos, empacar o manejar clientes.

Estas conversaciones ayudarán a su hijo o hija para conocer más a fondo el día a día en una tienda, restaurante o en un estudio. En otros países es común que los jóvenes trabajen durante los veranos, hagan pasantías o shadowing (observación profesional).

Los jóvenes pasan muchos años en ambientes altamente dirigidos, en escuelas y clases extracurriculares y, de pronto, en el último año escolar esperamos que tengan claro lo que quieren hacer el resto de sus vidas.

Todo emprendedor, sin importar la edad, debe aprender a manejar los comentarios desalentadores del entorno. El rol de los adultos es enseñar técnicas de autorregulación emocional y la habilidad de analizar las críticas para saber cuándo tomarlas como sugerencias y cuando descartarlas. Construir un camino propio o hacer algo no común genera atención de los demás. Es el trabajo de los padres recordar a los nuevos emprendedores recordarles por qué están haciendo lo que hacen. La retroalimentación es un regalo, siempre se agradece, pero si no lo quieres, no te lo tienes que quedar.

Autoconocerse: Su hijo o hija tendrá mayor interés o facilidad para algunos aspectos del negocio. Nótelo e inicie una conversación al respecto. El autor Marcus Buckingham dice que la frase ‘buen trabajo” debe de estar acompañado de una pregunta. “Buen trabajo sacando los números, cuéntame más de tu proceso. ¿Qué te dicen los números?” “Buen trabajo resolviendo a último minuto, ¿Cómo se te ocurrió esa idea?

Independientemente de si su proyecto se convertirá en un imperio o no, será un maravilloso puente entre la teoría escolar y el mundo real del que pronto serán parte activa. Las historias que juntos crearán serán de mucha utilidad. Las recordará al enfrentar retos o roles nuevos. También serán de utilidad para sus primeras entrevistas de trabajo, en las aplicaciones a la universidad o reuniones con inversionistas.

En unos años, cuando encuentren la caja llena de materiales que quedaron de esa época, sonreirán por las enseñanzas que quedaron y el asombro por todo lo que se atrevieron a hacer juntos.

La autora es Diseñadora de Experiencias de Aprendizajes en Mis Fortalezas