Me llamó mucho la atención lo que observé en la noche vieja del año 2021. Había muchas estrellas, tenía rato de no ver tantas. Pareciera que el cielo estuviera diciendo que un ciclo se cerraba para dar inicio a un nuevo año en donde se formarán nuevas figuras geométricas en nuestro caminar.

Tengo el propósito de permitir que el nuevo año actúe en mí conforme él lo determine; daré paso a la esperanza y a nuevos sueños. Usualmente la gente opina de hacer “X” ó “Y” cosas para determinar cómo será  el nuevo año, lo cierto es que nada está escrito y debemos dejar que el agua corra y tome su camino por las sendas que tenga a bien entregarnos este nuevo año.

Al año 2022 le digo que lo veo con buenos ojos y que le dejaré ser lo que determine, que sea necesario para crecimiento personal y profesional.

En cuanto al ámbito profesional, podemos trazarnos metas y objetivos  conforme a las tareas más ambicionadas y planificadas. Recomiendo revisar los pendientes y hacer una lista de los que se quieran reanudar. Nuevos propósitos de trabajo, nuevas ideas y trazos distintos que demuestren que vienes con nuevos aires.

También podemos revisar nuestra hoja de vida y verificar que nos hace falta incluir que sea atractivo al headhunter que deseamos que nos conquiste. Otra idea es buscar nuevos cursos cortos, no tan costosos y que puedan adicionar más fuerza a nuestros ideales y perspectivas de un trabajo distinto, de repente para cambiar un poco lo que hemos estado haciendo por años e incursionar en otra área de trabajo.

Podemos dejar hábitos viejos de trabajo, dejar atrás a ese compañero o compañera que nunca ha hecho empatía con nosotros por prejuicios o ideas erróneas y pasar la página, mirar para otro lado, ¿quien dijo que somos moneditas de oro para caerle bien a todo el mundo? Además, ellos se lo pierden, sabemos lo que valemos.

Centrarnos en nuestro trabajo, hacer nuevos propósitos, trazarnos nuevas metas, ser mejores personas y profesionales, será una buena forma de empezar en este nuevo caminar que nos ofrece el año 2022.

Seguiremos en otra vuelta,