Marissa Siu en su negocio Sano Pecado
Marissa Siu dirige desde hace cinco años su negocio Sano Pecado.

OK. Reinventé mi negocio. Tengo toda mi logística en la cocina, compras, inventario, pedidos, despachos todo organizado. Mi one-woman show.

[PAUSA] Si no leyeron el artículo anterior, vayan a leerlo (Me tocó reinventar mi negocio)  y regresen (esto de tener la revista digital, me está gustando)

¿Ya lo leyeron? Ok. Seguimos.

Entre lo que me reinventaba y veía el espacio de lo creo son unos 400 mts 2 y neveras apagadas, me dije “¡Esto no tiene que ser un show de una sola persona! Si le voy a meter todo este esfuerzo y logística, ¡vamos a hacer que valga la pena!”.

Ya tenía alguna marcas locales en mi tienda como Shotgun Butter, Salsa Romanina, Emely’s Naturals, Pancho’s Kitchen y Biotea House. Empecé a contactar a otros restaurantes y personas que tuvieran productos locales ya empacados, fáciles de manejar y que fueran en línea con mi negocio dándoles la opción de vender a través de mi local.

Una de las primeras reacciones fue: “¿Cuánto me va a costar?
Mi respuesta: “Ahorita, esto se trata de sobrevivir y salir hacia delante. Revisa tus números y dale a la tienda lo que puedas para cubrir los gastos. Cuando todo se normalice, ya hablamos de comisiones”.

Entiendo que hay marcas qu  no pueden dar una comisión ya que su estructura de precio no estuvo pensada para tener un intermediario y un alza de precio en este momento no es lo adecuado. Igualmente, lograron estar bajo el paraguas de mi negocio. Y no todo es dinero. Estas marcas tienen algo más que pueden contribuir: una clientela y un target que podemos compartir. Y así, juntos, somos más fuertes. (Así como el ejemplo de los lápices de nuestro presi).

A nuestros clientes, le ofrecemos una variedad de marcas locales que pueden apoyar en un solo lugar, lo que se traduce en el pago de un solo delivery. Y así, mis metas durante esta pandemia se han ido ampliando:
– Seguir operando minimizando la cantidad de personas en la calle.
– Apoyar productos locales.
– Brindar un valor agregado a nuestra clientela.

Y aunque varias de las marcas son de comida, cada una ofrece algo diferente. En vez de competir, nos compartimos a los clientes. Después de ya no sé ni cuántos días encerrados, es ingenuo querer llevarme todo el pastel y creer que van a consumir de lo mío todos los días. Y el resultado, es una mayor venta en general.

Y de esta manera, es que otras marcas locales se unieron. Hoy en día, contamos también con Frijolito Verde, Ruthy’s Kitchen, Agrícola La Lomita, El Trapiche, Picantes Don Cheyo y Dexter en un solo lugar.

Pronto volveremos a la normalidad y podremos decir: “¡Sobrevivimos a la Covid-19!”