Elevar el nivel de tu deporte no es tan común como la gente piensa, ya sea que comiences a practicarlo muy joven o ya con cierta edad, la posibilidad de que lo continúes desarrollando es más baja de lo habitual.

Esto se hace más notorio en un deporte mundial como el fútbol. Se trata de una disciplina que, estés donde estés, hables el idioma que hables, seguro lo conoces. Es como un imán que atrae a la gente, no importa cuántos partidos hayas visto. Es rápido e impredecible y estas características lo hacen único.

Casi toda mi vida he jugado fútbol (porque, claro, no cuento los meses que estuve en la panza de mi mamá). Siempre me ha llamado la atención porque me daba mucha curiosidad que una pelota, en vez de estar en las manos como el baloncesto, estuviera en los pies. Ha sido, para mí, el mejor invento que han hecho.

En cuanto fueron pasando los años me fui aficionando más y más e iba teniendo claro que el fútbol me acompañaría toda mi vida.

Pasé por algunas academias en Panamá, que fueron una inversión necesaria en el proceso. Me di cuenta de que el fútbol no solamente conlleva el deporte en sí, sino que también es importante con quién lo compartes y la vida misma me dio la razón: practicando este deporte conocí a mis mejores amigos.

Los conocí en la academia Kickers Academy, a la cual entré gracias a un vecino (a quien considero uno de mis mejores amigos). Fue para 2017 cuando apenas estaba entrando a la fase un poco más competitiva, cuando ya no solo era un deporte para practicar alguna actividad física.

Después de hacer mi etapa formativa en aquel equipo tuve la sensación de que tenía que cambiar de aires en Panamá. Estar el Ciex Sports Academy (hoy llamado Inter Panamá CF) me señaló el camino que me llevaría a Estados Unidos.

En este club adquirí buena parte de la mentalidad que tengo hoy y me llevó a querer ser un mejor jugador. Estaba rodeado de jugadores de alto nivel, a quienes ya admiraba por su calidad de juego. Al entrenar con ellos subí mi nivel y, al jugar partidos con ellos, lo elevé aún más. Sabía que no era el jugador más experimentado ni mucho menos y eso era una buena señal.

Después de dos años en Ciex pasé a un club al que siempre le había tenido el ojo puesto: Panama City. Allí estuve a la par que estaba en mi último año de secundaria, cuando sabía que, al año siguiente, tenía que tomar una gran decisión. Al club le llamó la atención mi juego con el equipo de mi colegio y me llamaron para que hiciera la prueba deportiva a ver si entraba.

Ese año 2024 fue muy desafiante en muchos aspectos que me hicieron darme cuenta de lo fuerte que podía ser. Nos eliminaron de la liga que estábamos jugando en secundaria con mi colegio The Oxford School y también el bajón se notó en Panama City. Durante esos meses estuve muy cerca de mi familia y amigos cercanos, lo que hizo que todo esto se asimilara mucho mejor de lo esperado.

El competir de manera constante en estas ligas colegiales desde afuera puede parecer que son ligas de preparación solamente, aunque si lo fueran uno dentro de la cancha siente que le debes mucho a la escuela que estás representando y que debes aplicar los fundamentos que llevas implementando en los clubes.

Quiero que sepan que, no importa de dónde sean, pueden conseguir cualquier objetivo que se propongan con la ayuda necesaria. Tu situación actual no es la misma en la que estarás dentro de un par de años. Crea tu propio futuro utilizando las herramientas necesarias que se vayan apareciendo en el camino.

No necesariamente verás resultados hoy o en una semana o en un año, pero si das un 1% más que ayer, tarde o temprano verás la diferencia. Arriésgate y verás las recompensas.

* El autor es estudiante panameño universitario en Estados Unidos.

* Las opiniones emitidas en este escrito son responsabilidad exclusiva de su autor.