La vida social en un país extranjero puede ser agitada o tranquila. Dependiendo de cualquiera de las dos situaciones, te preguntarás por qué fuiste a estudiar allá, ya que esto puede influir sobre cuál de las situaciones te puede beneficiar.

Desde mi punto de vista, si la carrera que estudias está relacionada con la comunicación, como periodismo, o necesitas habilidades para expresar tus ideas en público, relacionarte con muchas personas en el campus te puede abrir puertas en estas áreas. En el mundo de hoy, uno nunca sabe quién puede conocer a quién. Esta persona con la que te relacionas podría llevarte a un nivel de exposición que no te imaginas.

Las situaciones que se te pueden presentar en Estados Unidos pueden ser, desde fiestas en los dormitorios, las famosas fiestas de fraternidades, que son mucho más grandes, o salidas a bares todas las semanas. Tarde o temprano, en algún momento, vas a estar invitado a una de estas fiestas y esto suele ser más común en universidades grandes, ya que, entre más gente en el campus, más fraternidades hay y más fiestas o “funciones”, como las llaman.

Aunque uno desde fuera no lo piense, la gente dentro de las fraternidades puede ser desde el mariscal de campo del equipo de fútbol americano hasta el capitán del equipo de fútbol de la universidad. De esto depende qué tan enfocados estén estas personas en sus deportes y en la carrera que estén estudiando.

En la mayoría de los casos, los estudiantes que son además atletas deben estar enfocados en sus metas, y por lo general, no suelen participar de estas actividades, aunque sean invitados múltiples veces. Simplemente prefieren quedarse en su cuarto estudiando o tratando de mejorar, desde esa habitación, en el deporte que les permitió tener una beca. Puede haber casos en que asistan a un par de fiestas y, cuando se dan cuenta de que no vale la pena para lograr sus objetivos, dejan de ir. Por otro lado, ha pasado que en estas fiestas conoces a alguien que te puede ayudar a catapultar, ya sea porque esa persona tiene un primo o un hermano que trabaja en alguna empresa, entonces estas fiestas se vuelven tu campo de “networking”.

Otra manera de integrarte en esta sociedad es unirte a los clubes de la universidad que, dependiendo de la casa de estudios superiores, son de diversas temáticas. Estos clubes no solamente te van a ayudar a tener más amistades, sino que también te brindan una experiencia diferente de aprendizaje. Puede ser el club que está preocupado por el medio ambiente y que te propone salir a eventos al aire libre o el de tecnología, estos grupos se reúnen semanalmente para discutir ideas o presentar proyectos que te pueden ser útiles como ciudadanos del mundo.

Por otra parte, hay clubes a los cuales te puedes unir solo por invitación. Pueden ser clubes de excelencia de alguna carrera que ofrezca la universidad como Economía o Biología. Para estar en estos clubes debes llevar por los menos una clase con una A; también debes tener una nota general mejor que la mayoría en tu clase, o sea, por encima de una calificación B. Si cumples estos requisitos, te llega un correo para invitarte a unirte al club.

En algunos casos, la entrada a estos clubes tiene un costo, pero la universidad suele otorgar una beca para que el precio sea más bajo o te cubre el costo por completo. En todos los casos que conozco, puedes utilizar las siglas de este club en la banda que llevas alrededor de tu cuello cuando te gradúas. Por ejemplo, en mi universidad, el club de economía se llama Alpha Meta Kappa, así, en tu túnica estarían las siglas “AMK”.

De estas maneras puedes extender tu vida social y también le agregas experiencias a tu carrera. Lo primero que debes tener es el deseo de dar ese paso adelante, lo cual forma parte de salir de tu zona de confort. Puede que tus costumbres eran positivas, pero te dejaban exactamente en el mismo sitio.

Conocer sobre la cultura de otros países sin tener que visitarlos es muy valioso. Y es lo que ocurre cuando conoces a otros estudiantes internacionales. Después de tus primeros semestres, te darás cuenta de tus progresos y querrás agradecer a quien te haya impulsado a dar ese paso. Son solo algunos minutos los que toma romper el hielo, pero vale la pena por todas las nuevas experiencias que vivirás.

* El autor es estudiante panameño universitario en Estados Unidos.

* Las opiniones emitidas en este escrito son responsabilidad exclusiva de su autor.