Pocas mujeres pueden lucir una camisa blanca como Carolina Herrera. La veterana diseñadora presentó toda una variedad de formas de usar la infalible pieza en una colección que llamó su “momento de la camisa blanca”. Su objetivo, dijo tras bambalinas, era “mostrar la camisa blanca y cómo usarla”. “Creo que es una colección muy femenina, pero para nada complicada”, explicó Herrera. “Digo que es sin complicaciones porque son líneas simples, pero todas tienen algún detalle extravagante singular”.
Las camisas blancas fueron todas impecables. Aparecieron en diferentes estilos, y muchas de ellas llevaban lazos: en el cuello, alrededor de la cintura, o en mangas abombadas. Los lazos se mantuvieron en los atuendos de las modelos cuando desfilaron otro tipo de prendas. Esta vez destacaban en los bolsillos de un abrigo, en vestidos vaporosos, sobre los hombros o alrededor del cuello, en la espalda o al frente.
Entre los diseños que más sorprendieron estaba un vestido sin mangas verde azulado con cuello en V y con una tira negra alrededor de la cintura; un vestido vino tinto de crochet y otro con un corpiño negro y falda en capas blanco y negro.


