La relación de Jean Quijano, conocido en el mundo de la moda como Jean Decort, con la cultura afrodescendiente comenzó en casa. Su abuela y su madre, ambas vinculadas a la creación de prendas inspiradas en las tradiciones afro, fueron sus primeras referencias y le permitieron acercarse desde pequeño a elementos como las shikis y los kufis.

Esa influencia familiar marcó el camino que tomaría posteriormente como diseñador. Al comenzar a desarrollar sus propias prendas, Quijano también asumió su identidad como persona afrodescendiente y decidió convertirla en una parte esencial de su marca, incluso desde su identidad visual.

Su interés surgió, en parte, al percibir la falta de referencias afro en la moda panameña y la poca valoración que, desde su perspectiva, recibía esta cultura. Frente a ese panorama, encontró en el diseño una manera de contribuir a su reconocimiento y promover el orgullo por las raíces.

“Mi interés es poder implementar en cada uno de mis diseños esa identidad afro para que la persona pueda sentir orgullo de dónde es, de dónde viene, y también educarnos a través de cada diseño”, explica.

Para Jean, la ropa puede funcionar como un medio de comunicación. Por eso, sus colecciones buscan contar historias sobre los orígenes, las tradiciones y las expresiones culturales que forman parte de Panamá. La intención es que quien vista una de sus creaciones no solo encuentre una propuesta estética, sino también una oportunidad para acercarse a la cultura afropanameña.

Entre las referencias que incorpora se encuentran manifestaciones de la cultura Congo, como la reina Congo, el rey Congo, el pajarito y el diablito tun-tun. Estos personajes y elementos tradicionales aparecen en sus diseños mediante colores, formas y texturas que evocan distintas expresiones de esta herencia cultural.

“Tratamos de que siempre estén en nuestras obras, porque es una forma también de autoidentificarse como afrodescendiente e igualmente es parte de la cultura panameña”, señala.

La representación de las mujeres con turbantes también ocupa un lugar importante en su trabajo. Para el diseñador, este elemento no debe entenderse únicamente como un accesorio o una pieza de vestir, sino como una expresión cargada de historia y significado dentro de la cultura afro. Por eso, procura incorporar en sus creaciones símbolos y detalles que no siempre son visibles, pero que conservan un valor para quienes reconocen su origen.

Sus viajes a Etiopía y Sudáfrica también han contribuido a reafirmar esa conexión. Durante esas experiencias, encontró una cercanía entre sus propuestas y las reacciones de personas que reconocían en sus diseños referencias a sus propias raíces. Esa conexión, afirma, es parte de lo que busca provocar a través de la moda.

“Para nosotros es un privilegio poder visibilizar todos los aportes de la cultura afro en Panamá y en el mundo. Ha sido un orgullo poder llevar nuestro diseño a diferentes partes del mundo y comunicar de dónde venimos y hacia dónde vamos”, expresa.

Su trabajo parte de la convicción de que la cultura afrodescendiente es fundamental para comprender la historia panameña. Por eso, considera que representarla mediante sus prendas es también una responsabilidad. Cada colección procura mantener presente esa identidad y el orgullo de pertenecer a una herencia que ha dejado huellas en distintos ámbitos de la sociedad.

La fuerza, la valentía, la alegría y la resiliencia son otros de los valores que intenta transmitir mediante sus creaciones. Más que reproducir elementos tradicionales, busca reinterpretarlos y mantenerlos presentes en propuestas contemporáneas.