Se esperaba que todas las novias de Hugh Hefner participaran en un ritual en grupo. “No me di cuenta de inmediato de que todas las amigas tenían que dormir con Hef”, escribe Holly Madison en su libro Down The rabbit Hole (2015) en donde ventila los secretos de la Mansión Playboy.

Holly Madison fue una de las novias de Hugh junto a Kendra Wilkinson y Bridget Marquardt, todas estrellas del reality show Girls Of The Playboy Mansion. Según cuenta Holly en su libro, las mujeres seguían normas. Había un toque de queda a partir de las 9:00 p.m., debían vestir pijama e ir a la cama con Hefner.

En las afamadas fiestas de la mansión, cuenta Holly, las novias estaban obligadas a estar. Él creaba conflicto entre ellas. Cambiaba aleatoriamente las políticas de la casa para favorecer a alguna.Holly escribió que fue tan infeliz que llegó a considerar el suicidio.

INFILTRADA

La periodista Gloria Steinem se inventó una identidad falsa para ser contratada como conejita en el Playboy Club de Manhattan en 1963. En la revista Show Magazine reveló su experiencia.

Antes de ser reclutada pasó por una prueba de sangre, análisis de enfermedades de transmisión sexual y un examen físico.  Le probaron un traje de conejo que era “dos pulgadas más pequeño,  excepto en el busto”. Un estornudo bastaba para romper el zíper. Por eso, “las chicas resfriadas son reemplazadas”, le dijo una costurera.

Se les descontaba parte del sueldo si no aparecían a tiempo en la sala de maquillaje o si comían en horas de trabajo.

Las conejitas solían ser mujeres que no tuvieron acceso a educación, tenían exceso de trabajo y poca paga. Tenían que pagar sus pestañas falsas y la tintorería. El club, además, se llevaba el 50% de los primeros 30 dólares que hacían en propinas.

Se les motivaba insistentemente a salir con los miembros número uno del club, al mismo tiempo que se les prohibía salir con cualquier otro cliente.

Mansión Playboy, ¿paraíso o infierno?

Mansión Playboy, ¿paraíso o infierno?

Para hacer cumplir las reglas, se contrataba  a detectives encubiertos para ofrecer cientos de dólares a cambio de sexo para atrapar  a las conejitas que aceptaran sus ofertas.

Frente a acusaciones de usar a las mujeres como objetos en su revista, Hefner contraatacó: “Las mujeres son objetos sexuales. Es la atracción entre los sexos lo que hace que el mundo se mueva. Es por eso que las mujeres llevan lápiz labial y faldas cortas”.

SIEMPRE, HUGH

La primera edición de la revista Playboy (1953)  contaba con fotos de Marilyn Monroe desnuda. Fueron tomadas antes de ser famosa. Hugh Hefner solo las compró y las publicó; alegó que no necesitaba permiso de ella. Marilyn llegó a disculparse con su público por esas fotos.

Mansión Playboy, ¿paraíso o infierno?

Mansión Playboy, ¿paraíso o infierno?

En 1992, 30 años después de la muerte de Marilyn Monroe, Hugh Hefner pagó 75 mil dólares para que sus cenizas se depositaran junto a las de Marilyn Monroe en el Memorial Park de Los Ángeles el día que muriera.