El príncipe Harry y Meghan Markle establecerán nuevamente una base familiar en el Reino Unido junto a sus hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet, según pudo confirmar en exclusiva People este miércoles 19 de agosto.
La familia se trasladará al país por un periodo extendido a partir de este mes, mientras los niños comenzarán la escuela allí en septiembre.
Se ha informado que los duques de Sussex mantendrán su residencia en Montecito, California, y su propiedad vacacional en Portugal, al tiempo que establecerán una vivienda privada y no vinculada a funciones oficiales de la realeza en Reino Unido.
De acuerdo con People, el rey Carlos III fue informado de los planes de la pareja el domingo 16 de agosto y “recibió positivamente la posibilidad de pasar más tiempo con sus nietos en un contexto privado y familiar”. La publicación señala que el regreso no implica cambios en el estatus de Harry y Meghan como miembros no trabajadores de la familia real británica.
La mudanza representa el establecimiento de la primera base permanente de Harry en Reino Unido desde que la pareja dejó la residencia de Frogmore Cottage, en Windsor, en 2023. El inmueble les había sido cedido por la fallecida reina Isabel II y posteriormente el rey Carlos III les solicitó que lo desocuparan tras la publicación de las memorias de Harry, Spare.
Un regreso seis años después
Harry y Meghan se alejaron de sus funciones oficiales como miembros de la familia real en 2020 y posteriormente establecieron su vida familiar en California. Ahora, su regreso al Reino Unido permitirá al príncipe pasar más tiempo con organizaciones y causas que apoya en el país, entre ellas Scotty’s Little Soldiers, WellChild y la comunidad de los Invictus Games.
Meghan, por su parte, continuará al frente de su empresa de estilo de vida, As Ever, y desarrollando otros proyectos desde las distintas bases internacionales de la pareja.
La seguridad ha sido uno de los principales factores relacionados con las visitas de Harry al Reino Unido desde su salida de la familia real. Tras renunciar a sus funciones, él y Meghan dejaron de contar con protección policial financiada por el Estado, una decisión que Harry ha cuestionado durante años a través de acciones legales. Un portavoz de los duques declinó comentar a People sobre las condiciones de seguridad que acompañarán esta nueva etapa.
La decisión se produce pocas semanas después de que Harry, Meghan y sus hijos visitaran Reino Unido durante el verano. En ese viaje, Archie y Lilibet se reunieron con su abuelo, el rey Carlos III, por primera vez en más de cuatro años. La familia también visitó Althorp House, donde vivió parte de su infancia la princesa Diana y donde se encuentra su tumba.
El regreso también ocurre mientras la relación de Harry con su padre ha mostrado señales de acercamiento. Sin embargo, según People, el vínculo entre el príncipe y su hermano, el príncipe William, continúa siendo distante y sin contacto.
La publicación recuerda que Harry expresó en 2025 su deseo de reconciliarse con su familia. “Me encantaría la reconciliación con mi familia. No tiene sentido seguir peleando”, dijo entonces a la BBC, según recoge People.


