“Durante estos 12 años, siempre hemos buscado formas diferentes y creativas de seguir comunicando acerca de cómo Panamá es importante para el mundo”, expresó Eyra Flores, coordinadora del Programa Público del Biomuseo.

Conocido también como el Museo de la Biodiversidad, el Biomuseo está ubicado en la Calzada de Amador; su estructura destaca por sus formas irregulares y sus colores llamativos, diseño del arquitecto canadiense Frank Gehry. Esta es su única obra en América Latina.

Una curiosidad de Gehry es que se casó con la panameña Berta Aguilera Gehry, razón por la que hay una plaza homónima a ella en el Parque del Biomuseo.

‘Panamá cambió el mundo para siempre’, ¿Cuándo fue la última vez que visitaste el Biomuseo?

Plaza Berta Aguilera Gehry. Fotos: Sofía V. Hernández

Según su sitio web, la estructura fue diseñada para contar la historia de cómo el istmo de Panamá surgió del mar, unió dos continentes, separó un océano que pasó a ser dos y cambió la biodiversidad del planeta para siempre. La razón de los colores vibrantes, inusuales en los proyectos de Gehry, y las formas desiguales es un guiño a la diversidad natural del país. Como dato curioso, de todos los techos irregulares que conforman el edificio, solo uno es curvo y se asemeja al arco del Puente de las Américas.

Desde su arquitectura y en cada exhibición del museo, se han encargado de mostrar cómo Panamá cambió el mundo y lo sigue cambiando. Flores mencionó que una frase que encapsula la misión del Biomuseo es la que se puede leer en la galería ‘El Puente Surge’, una de las primeras en el recorrido, y cita: “El surgimiento de Panamá cambió el mundo para siempre”, mensaje que han querido reforzar en sus 12 años abiertos al público.

Hasta ahora, el museo tiene 10 salas de exposiciones permanentes y dos exhibiciones temporales, entre ellas Ojos en el espacio, auspiciada por la Embajada de Estados Unidos y realizada en colaboración con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y el Ministerio de Cultura de Panamá.

Y la última que inauguraron fue Tiburones y Rayas y Quimeras, de la que destaca un mural que muestra más de 30 especies de tiburones, rayas y quimeras de Panamá a escala real; junto a una escultura de hierro titulada Alas del mar diseñada por Camila Borrero Arias y Alexander Wtges. La escena retrata a dos mantarrayas y está colocada de manera que pareciera que van hacia el mar. Esta pieza fue el resultado de una convocatoria abierta realizada en octubre de 2025.

‘Panamá cambió el mundo para siempre’, ¿Cuándo fue la última vez que visitaste el Biomuseo?

Escultura de hierro 'Alas del mar'. Fotos: Sofía V. Hernández

El Parque del Biomuseo también es una exhibición; el jardín circundante cuenta con estaciones educativas que ilustran la interacción entre plantas y animales locales, además de plazas, caminos y un estanque. Esta —así como Fósiles del Canal, La Huella Humana, Aves sin Fronteras y las exposiciones temporales— es de acceso gratuito. Las demás requieren la compra de boleto.

Flores agregó que también hacen exhibiciones itinerantes: “En vez de tenerlas aquí en un lugar para que la gente venga y las visite, buscamos llevarlas a otras partes de Panamá”.

Otras exposiciones ambulantes que han hecho son: Manglares: Aliados contra el cambio climático, Extinción, Picante —una favorita del público, según Flores— y Los Bosques del Darién. Por lo general, son auspiciadas por alguna embajada o fundación. A partir de eso, el Biomuseo las hace y busca la manera de llevarlas a otras partes del país. Es así como han llegado a Chiriquí, Colón y la Feria del Libro.

Incluso con esta iniciativa, Flores compartió que este año están por alcanzar la cifra de 200 mil visitantes, una meta que esperan lograr.

El 2 de octubre de 2026 se cumplieron 12 años desde que el Biomuseo abrió sus puertas al público. Es operado por la Fundación Amador, una organización sin fines de lucro establecida en el año 2000 para este proyecto.

El Biomuseo se está renovando

Flores explicó que se encuentran renovando sus galerías; en estos momentos están trabajando en la impermeabilización del Tanque del Pacífico, la pecera más grande de la exhibición Océanos Divididos, donde por primera vez desde su inauguración vaciaron el tanque por completo.

La impermeabilización del acuario es un trabajo de mantenimiento necesario que busca sellar el tanque desde adentro para evitar filtraciones o fugas. En sus 12 años de gestión, no se había realizado este proceso en las peceras del Biomuseo.

Otra sala que planean renovar es la de Panamá es el Museo, que es la última del recorrido que requiere la compra del boleto. Flores aclaró que está ahí porque una vez que el visitante ha conocido todas las exposiciones, puede ver que hay más que ver y conocer en Panamá: “Esa es una de las últimas porque nos gusta que, cuando la persona termina el recorrido del museo y llega a esta sala, pueda ver que en realidad Panamá es el museo que debe ir a conocer”.

‘Panamá cambió el mundo para siempre’, ¿Cuándo fue la última vez que visitaste el Biomuseo?

Otra sala que planean renovar es la de ‘Panamá es el Museo’, que es la última del recorrido que requiere la compra del boleto. Fotos: Sofía V. Hernández

Proyecto Parque de Amador

El 30 de septiembre de 2026, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe y la Fundación Amador - Biomuseo firmaron un convenio de cooperación técnica no reembolsable para la ejecución del plan maestro y los estudios del Proyecto Parque de Amador.

Esta iniciativa, apoyada por el Ministerio de Cultura, busca recuperar áreas abiertas y edificaciones en Amador con el fin de convertirlas en un parque público que incorpore historia, cultura y biodiversidad.

“Hasta el momento hemos estado limpiando y reconstruyendo, porque al final es como un patrimonio que se pierde. La idea es recuperarlo y que esto sea de libre acceso para los panameños”, comentó Flores.