El festival Centroamérica Cuenta celebró su segunda edición la semana pasada en Panamá.
Más de 80 actividades conformaban su programación, entre talleres, conversatorios, presentaciones de libros, y más.
Una de esas citas fue el diálogo ¿Para qué sirven las revistas hoy? realizado en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá. Participaron tres editores de revistas internacionales: Felipe Restrepo Pombo, de Colombia, fundador y director editorial de la revista Ideal; Javier Serena, de España, director de Cuadernos Hispanoamericanos; y Mario Martz, de Nicaragua, editor de la revista centroamericana Carátula.
En este encuentro, conducido por el escritor y politólogo Dany Díaz Mejíaz, de Honduras, se abordó la situación de las revistas hoy en día, por qué son importantes y cuál es su futuro.
Fomentar la creatividad
Para Felipe Restrepo, en una época donde todo es efímero (sobre todo lo que se consume en redes sociales) una revista impresa genera ganas de pensar.
“Me pasa cada vez más que las redes sociales lo único que me hacen es ponerme de mal humor, ansioso, darme miedo sobre el mundo y me hacen pensar muy poco... Las revistas siempre han jugado un rol fundamental en nuestras sociedades”, aseguró el escritor, quien fue editor de la revista latinoamericana Gatopardo.
Dijo que en las sociedades las revistas siempre han servido para fomentar la creatividad, las artes, la escritura y “fomentar el periodismo bien hecho”.
Reconoció que con los años este tipo de publicaciones se fueron “extinguiendo”, sin embargo, está convencido de que hay gente todavía interesada por este producto.
“Hay gente que quiere tener el papel, que quiere ver las obras impresas, que quiere ver las obras de arte impresas. Hay una labor muy interesante ahí, que tiene que ver con difundir el trabajo de los creadores, con estimular a que las nuevas generaciones, que entren en contacto con gente que ha hecho cosas interesantes, que se dedica a crear”, detalló el periodista, quien hace un año y medio, junto a su socio Gonzálo García, fundó la revista Ideal.

El escritor y editor Felipe Restrepo Pombo, de Colombia; el escritor y politólogo Dany Díaz Mejíaz, de Honduras; el escritor Javier Serena, de España; y el escritor y poeta Mario Martz, de Nicaragua. Foto: Anahil Trómpiz Torres
Estimular las ideas
Las revistas son un punto de encuentro de ideas, señaló el escritor Mario Martz. “Sin revistas creo que no podríamos entender ciertas cosas de la realidad y la literatura misma. Muchos libros tuvieron sus adelantos en revistas. Las revistas, los periódicos o los suplementos literarios jugaron también un papel importante para la literatura del siglo XIX”.
Mario creció leyendo la revista Carátula (fundada en Nicaragua en 2004) y ahora es su editor. Aunque es una revista centroamericana, los que la editan viven fuera de la región. “Es una revista made in Centroamérica, pero de vocación hispanoamericana”.
En su intervención, Javier Serena destacó que las revistas proponen un ritmo de lectura diferente y un diálogo más a fondo. Impulsan la lectura, animan y estimulan, “en ese sentido, son muy necesarias”, explicó el director de Cuadernos Hispanoamericanos, una revista creada en 1948.
Por eso el periodista y autor es enfático en decir que el impacto de estas publicaciones impresas no se tiene que medir en “números”, sino en la “transformación” que provoca cada lectura.
Generar debate y comunidad
A juicio de Javiera, una revista genera colectivo de gente.
Según Felipe, generan además interés y pueden llegar a lugares donde autores, artistas, músicos, cineasta, no llegan.
“No es solo son un vehículo de ideas, es generar comunidad. Las revistas unen a las personas, generan debate”.
Al tratarse de una publicación impresa, en papel, el discurso visual es “importantísimo”, apuntó. “Hacemos un trabajo de selección, edición y curaduría de textos e imágenes. Discutimos cada página hasta el cansancio”, comentó el editor, al recalcar que su objetivo es entregar el producto final “más exquisito”.
Mario, por su parte, hizo referencia a que en la actualidad, con las herramientas digitales, se puede contabilizar cuántas personas están leyendo un artículo. A diferencia de la información que se publica en las noticias o los diarios, el contenido de las revistas debe permitir pensar por qué están pasando las cosas.
Así como se presentan voces conocidas, en estas publicaciones también se le deben dar espacio a aquellas no tan conocidas.
¿Cuál es su futuro?
“Las revistas van a estar ahí siempre, haya o no haya inteligencia artificial”, recalcó Mario. En su opinión, las revistas deben leerse en un espacio de tiempo para contemplar su textos.
Felipe recordó que hace más de una década se decía que las revistas eran “una mina de oro”, luego comenzaron a desaparecer y ahora están volviendo a circular. En el futuro de este tipo de publicaciones visualiza el de descubrir y plasmar nuevos talentos en todas las disciplinas.


