Para la emprendedora gastronómica Derissa Simmons, el bon es más que una preparación típica de Semana Santa: es una receta que conecta su historia familiar con las tradiciones afroantillanas que han marcado su vida.

Simmons, panameña de raíces colonenses, explica en entrevista a ELLAS que proviene de una familia con influencias de países como San Vicente y las Granadinas, Jamaica y Barbados. Estas tradiciones culturales formaron parte de su entorno desde la infancia, especialmente a través de la cocina.

“El amor por cocinar y hornear nació de forma muy natural en mí”, comenta. En su familia, preparar pan, bon y dulces de frutas ha sido una práctica transmitida entre generaciones.

El bon y la memoria familiar: la tradición que Derissa Simmons comparte desde su cocina

Hace aproximadamente cinco años, cuando inició su relación con su actual prometido, también colonense, decidieron preparar platos tradicionales durante la Semana Santa para compartir con familiares y amigos. Ambos vivían en Brisas del Golf, en la capital, y sentían que hacía falta una propuesta que ofreciera sabores vinculados con su herencia cultural.

Así nació DB Delicias C3, un emprendimiento gastronómico en el que elaboran platos como escobish, one pot, sopa de pescado o rondón, además de bebidas como limonada con panela. El bon también forma parte del menú.

Lo que comenzó como una iniciativa dirigida a su círculo cercano se transformó con el tiempo en una tradición anual para sus clientes, quienes esperan la preparación de estos platos durante la temporada.

El bon y la memoria familiar: la tradición que Derissa Simmons comparte desde su cocina

Derissa Simmons. Foto: Cortesía

Simmons señala que su receta de bon se basa en técnicas y conocimientos heredados de sus abuelas, junto con prácticas familiares que se han mantenido con el tiempo. Más allá de la preparación, afirma que su interés está en preservar y compartir el origen cultural de estos alimentos.

“Es suavecito, tiene una costra brillante y jugosa y huele como a 2 km”, dijo a ELLAS, Miroslava Herrera, de la agrupación musical Afrodisíaco, sobre el bon de Derissa Simmons.

Además de emprendedora, Simmons es docente, y considera que la cocina puede ser una herramienta para transmitir historia y cultura. “La cocina también es una forma de enseñar, de contar historias y de conectar a las personas con sus raíces”, señala.

El bon, explica, refleja la mezcla de influencias culturales presentes en el Caribe. “El bon, por ejemplo, es una mezcla hermosa de influencias. Tiene raíces africanas, visibles en sus técnicas de panadería y especias intensas. También cuenta con herencia británica. Su nombre está ligado al “bun” de Pascua, asociado al Easter Bunny, de ahí que su consumo sea tan típico en esta época"

Al momento de elegirlo, Simmons indica que algunas características pueden orientar al consumidor: el bon debe tener una textura suave y húmeda, además de un aroma perceptible de especias. Según la tradición, suele servirse acompañado de mantequilla y queso cremoso.