Este 17 de abril los amantes del vino celebramos el Día Mundial del Malbec, una variedad tinta de origen francés que encontró en Argentina su hogar ideal y se convirtió en su variedad emblemática.

El origen

El Malbec es una variedad antigua históricamente vinculada a Cahors, una ciudad de la región del sudoeste de Francia donde también se le conoce como Côt. En la Edad Media, los vinos de Cahors gozaban de gran prestigio y eran conocidos como “los vinos negros” por su profundo color y su estructura robusta, aunque su estilo ha evolucionado a lo largo de los siglos.

Hasta finales del siglo XIX, la variedad también era utilizada como uva de mezcla en los vinos de Burdeos, pero la plaga de la filoxera, que arrasó los viñedos europeos, marcó el inicio de su declive y redujo progresivamente su presencia en los ensamblajes. A pesar de esto, otro destino le esperaba del otro lado del Atlántico, en tierras argentinas.

La cepa migrante

El 17 de abril de 1853 se presentó ante la cámara de representantes de Mendoza el proyecto de la Quinta Normal de Agricultura, una iniciativa impulsada por Domingo Faustino Sarmiento que contribuyó al desarrollo de la vitivinicultura argentina.

El ingeniero agrónomo francés Michel Aimé Pouget fue el encargado de liderar este proyecto y es reconocido por haber introducido el Malbec en Mendoza, junto con otras variedades francesas que comenzaron a cultivarse en suelo argentino.

Más de un siglo después, este hito histórico fue tomado como base por Wines of Argentina, organización dedicada a la promoción internacional del vino argentino, para instaurar el Malbec World Day, celebrado por primera vez el 17 de abril de 2011.

Día Mundial del Malbec: la variedad emblemática de Argentina

Valérie Avila de Montulé, sommelier certificada. 14 de abril de 2026. Foto: LP/ Alexander Arosemena

El éxito del Malbec

Son muchas las razones detrás del éxito del Malbec argentino. Entre ellas destaca su extraordinaria adaptación al terroir de Mendoza, corazón de la vitivinicultura del país, provincia que hoy concentra cerca del 84.7% de la superficie plantada de Malbec en Argentina (39.856,4 ha).

En Mendoza, el Malbec encontró las condiciones ideales para una óptima maduración de las uvas: un clima seco, viñedos de altura, abundante luz solar y una gran amplitud térmica que favorecen una expresión seductora de la variedad.

Fueron los emigrantes llegados de Europa, especialmente de España e Italia, quienes desarrollaron la vitivinicultura en la Primera Zona, nombre con el que históricamente se conoce a Luján de Cuyo y Maipú, donde nacieron los Malbec que conquistaron al mundo en la década de los noventa. Vinos con carácter afrutado y especiado, cuyos aromas recuerdan a ciruelas y moras, con notas de pimienta y matices de vainilla, café y chocolate cuando han envejecido en madera. Sus taninos sedosos y envolventes conquistaron a los amantes del vino alrededor del mundo, contribuyendo a posicionar a Argentina como uno de los grandes productores de vino.

Pioneros como Nicolás Catena Zapata empujaron los límites de la vitivinicultura, explorando zonas cada vez más altas y frías al pie de la Cordillera de los Andes para preservar la frescura en los vinos. En esa búsqueda, que arrancó a comienzos de los años 90, el Valle de Uco ofreció las condiciones ideales para una nueva expresión del Malbec. El éxito de esa visión impulsó la llegada de otras bodegas y enólogos que buscaban interpretaciones más frescas, tensas y elegantes de la variedad, consolidando al Valle de Uco como una de las regiones más prometedoras de Mendoza. Esta nueva corriente de Malbec es reflejo del lugar y del carácter de la montaña, con vinos que revelan matices florales, herbáceos y minerales. Algunos incluso han optado por dejar atrás la crianza en madera para abrazar una expresión más pura y fresca de la fruta.

El Malbec es capaz de adaptarse a una gran variedad de terroirs y está presente en 18 provincias argentinas. Puede entregar vinos frescos y ligeros hasta vinos concentrados y muy intensos según las condiciones específicas de cada lugar y las decisiones de cada enólogo. En Panamá podemos encontrar una gran variedad de ejemplares de Mendoza (de Luján de Cuyo, Maipú y Valle de Uco) y también algunas propuestas de Salta, San Juan y la Patagonia.

El maridaje

Es el tinto por excelencia para acompañar empanadas argentinas y cortes de carne. Desde el tradicional asado argentino o el BBQ americano, hasta platos como pastas, pizzas, hamburguesas, carnes braseadas, cordero y quesos maduros, el Malbec demuestra una gran versatilidad que también explica parte de su éxito.

Más que una variedad tinta, el Malbec representa hoy una de las historias más exitosas del vino moderno: la de una cepa francesa que encontró en Argentina un nuevo hogar, una identidad propia y una proyección internacional extraordinaria. Este 17 de abril es también una invitación para descubrir por qué sigue conquistando paladares alrededor del mundo.

‘Your Malbec, your call’

Ese es el lema de la campaña 2026 de Wines of Argentina, que invita a disfrutar del Malbec de forma libre y espontánea, sin reglas ni protocolos.

Cada año, el Malbec World Day se celebra en múltiples ciudades alrededor del mundo con una gran variedad de eventos.

Este año, los asistentes al Wine & Cocktail Fusion Fest que organiza ELLAS y La Prensa, podrán disfrutar una gran variedad de vinos de Argentina, entre los cuales encontrarán diferentes ejemplares de las bodegas Rutini, Mendel, Kaiken y Bodega Calle.

Encuentra tu favorito y ¡únete a la celebración!.