A sus 16 años, Arianna Paola Valentina Márquez Bravo lidera como tambor mayor a la Banda Independiente Centenario Internacional. Este es su primer año como Tambor Mayor, una responsabilidad que combina con sus estudios de cuarto año en el Colegio Monseñor Francisco Beckmann.

Antes de asumir este cargo, Arianna formaba parte de la banda de su colegio como guaripola. Su oportunidad de convertirse en tambor mayor llegó el 19 de febrero de 2026, cuando recibió la propuesta de unirse a la banda Centenario.

“Cuando vi el mensaje, grité y se lo enseñé a mi mamá. En verdad, estaba un poco nerviosa”, contó sobre la reacción que tuvo al recibir la noticia.

Desde entonces, ensaya una hora cada noche para adaptar su audición a las exigencias de esta etapa y practica con las botas puestas para acostumbrarse a las condiciones de los desfiles.

Detrás del Tambor Mayor: Arianna Márquez, banda independiente Centenario Internacional

Foto: Cortesía

Uniformes diferentes para cada presentación

La preparación de Arianna también incluye la planificación de sus atuendos. Desde junio trabaja en los uniformes que utilizará en las próximas presentaciones, un proceso en el que combina sus propias ideas con las propuestas de su equipo. Ella se encarga de confeccionarlos.

La variedad es parte de su propuesta: en cada desfile o presentación procura lucir un atuendo diferente.

El maquillaje también ocupa un lugar importante en su preparación. Arianna es maquilladora y se encarga de maquillarse ella misma, utilizando productos de calidad para lograr que el maquillaje resista durante las largas jornadas. Para el peinado, en cambio, en algunas ocasiones prefiere recurrir a otra persona.

Detrás del Tambor Mayor: Arianna Márquez, banda independiente Centenario Internacional

Arianna se asegura de utilizar maquillaje de calidad para que pueda sobrevivir al clima panameño. Foto: Cortesía

El sacrificio detrás de los desfiles

Más allá de los uniformes y la presentación, Arianna quiere visibilizar el esfuerzo que implica asumir el papel de tambor mayor. Detrás de cada desfile, explica, hay hambre, cansancio, ensayos bajo la lluvia y estrés.

A pesar de esos desafíos, asegura que la vocación es lo que la impulsa a continuar.

Su rutina exige organización: mientras asiste a clases durante la mañana, dedica las noches a los ensayos. Así, entre sus responsabilidades académicas y su compromiso con la banda, Arianna se prepara para seguir creciendo en una posición que este año comienza a desempeñar.