Panamá aterrizó esta semana en el Festival de Cine de Málaga como invitado de honor de la sección Latinamerican Focus con una industria “joven” pero enfocada en consolidarse como un atractivo hub o centro de producción audiovisual en la región, gracias a una estrategia de incentivos fiscales y ventajas logísticas.

“No se trata solo de exhibir películas, sino de posicionar a Panamá como un socio estratégico para la coproducción, la inversión y el desarrollo de proyectos audiovisuales”, dijo a EFE la ministra de Cultura de Panamá, María Eugenia Herrera, sobre la participación del país centroamericano en el festival.

En concreto, Panamá protagonizará este año Latinamerican Focus, la sección del festival de cine de Málaga (España) donde un país iberoamericano da a conocer su talento. Allí, el país mostrará a la industria cinematográfica internacional los beneficios de rodar en la nación centroamericana.

“Contamos con incentivos fiscales competitivos que permiten a las producciones recuperar una parte importante de su inversión al rodar en el país, pues toda aquella producción que invierta en el territorio nacional más de 500.000 dólares, podrá acceder a un retorno de inversión del 25 %”, señaló la ministra.

Además, el país “tiene una gran diversidad de locaciones en distancias muy cortas: selva tropical, playas del Caribe y del Pacífico, ciudades modernas y paisajes coloniales” a lo que se suma su posición geográfica “estratégica”, conectividad aérea, “infraestructura logística y una industria de servicios en crecimiento”.

Todo ello “facilita el desarrollo de rodajes” y “posiciona a Panamá como un hub (centro logístico) de producción audiovisual para la región, donde las producciones pueden encontrar talento local, eficiencia operativa y un entorno favorable para la inversión”, sostiene la ministra panameña.

Panamá también contará en el festival con otras actividades de promoción, como la proyección de cuatro largometrajes en sesiones exclusivas para la industria acreditada; y Málaga Short Corner dedicará una sesión al cortometraje panameño, según lo previsto.

Un cine joven marcado por la diversidad cultural

Sobre el cine panameño, Herrera explicó que “es relativamente joven en comparación con otras cinematografías de la región, pero en los últimos años ha tenido un crecimiento notable tanto en producción como en reconocimiento internacional”, por lo que el país está viviendo “un proceso de maduración industrial y autoral”.

En la sección dedicada al “país de honor” se exhibirán tres películas con gran impacto en Panamá durante el 2025 como es ‘Papeles’, de Arturo Montenegro, sobre el escándalo mundial de los ‘Papeles de Panamá’ que golpeó con dureza la imagen internacional del país.

También la sátira Espina, de Daniel Poler, y el drama Querido Trópico, de Ana Endara, película seleccionada para representar a Panamá en los premios Goya (España) y Óscar (EE.UU.) de este año.

“Nuestras historias reflejan la diversidad cultural del país, el cruce de identidades que históricamente ha caracterizado a Panamá y temas profundamente humanos que conectan con audiencias globales”, relata la ministra panameña, en un país en el que “directores como Abner Benaim, Pituka Ortega Heilbron o Ana Endara han abierto camino para nuevas generaciones de cineastas que hoy están desarrollando proyectos cada vez más ambiciosos”.

*La Agencia EFE contó con el apoyo del Ministerio de Cultura de Panamá para la elaboración de este contenido.