Un mensaje central que dejó la segunda edición de 4 Días de Diseño es que crear requiere transformar la manera de mirar las cosas. Este festival, que se desarrolló entre el 1 y el 4 de octubre, reunió a unos 40 artistas que, además de mostrar objetos terminados, compartieron procesos, materiales, historias y el talento que habita en el país.
Una de esas artistas es Beatriz Cecilia Paredes quien, al explicar su obra, contó que durante una remodelación rescató unos cables de comunicación que iban a ser desechados: “Le dije al contratista: todos esos cables me los deja en esa esquina, que después veo qué hago con eso”. Así, junto a María Alejandra Icaza Paredes, transformaron dichos cables en E-CORAL, una serie de esculturas que emulan corales marinos, con la que buscan reflexionar sobre el impacto ambiental de la tecnología.
Otra obra destacada fue la de Nahue Galeano Lerner, quien construyó Refugio, una escultura habitable, utilizando plástico reciclado y las manos de personas refugiadas.
Carolina Figueiredo presentó el performance ‘Cuerpos de agua’, una reflexión sobre la migración, en el que estableció un paralelismo con el agua: aquello que se mueve, atraviesa fronteras y encuentra nuevos caminos.

Cuerpos de Agua por Carolina Figueiredo (izquierda) y Refugio por Nahuel Galeano Lerner (derecha)
Chabela Sicz compartió su filosofía: “Nada es basura. La gente me llama cuando le sobra un textil y yo lo busco. Todo lo puedo convertir en arte”. Bajo esa premisa, junto a María José Villacorta trabajó en la exposición colaborativa Cartografías del agua, en la que mezclaron pintura con la reutilización textil para esta edición de 4 Días de Diseño.
Obras, artistas, medios y ejemplos distintos, pero transmitieron un mismo mensaje: crear es también transformar la mirada que se les da a las cosas. La exposición colectiva estuvo disponible en la Casa Club del Parque Omar de manera gratuita.
Javier Chanis, creador de 4DD, comentó que la transformación no ocurre únicamente a través de las obras, sino también cuando creadores con conocimientos variados se encuentran y comparten técnicas, materiales e ideas.
Este festival es un evento gratuito, tanto para artistas como para visitantes, con el objetivo, según su fundador, de democratizar el acceso a la cultura. De ahí nace la misión de este espacio: acercar el arte a las personas.
Chanis aseguró que en Panamá hay talento exportable, pero hace falta creer en él. Afirma que 4DD demostró que el país tiene las bases para ser un hub de arte y diseño en la región; sin embargo, hace falta generar más encuentros, fortalecer la escena y creer que es posible. Además, se evidenció que cuando instituciones, empresas, artistas y la comunidad trabajan juntos, la cultura puede ocupar un lugar central en la construcción de la ciudad.


