“Rona lo tenía todo: una familia perfecta, buenas calificaciones, amistades y se estaba perfilando como la próxima campeona de skateboarding a nivel nacional”... se lee en la descripción del libro Good Rebels, la primera novela de la autora Gabby Araya.
Gabby, quien nació en Chile y llegó a Panamá siendo una niña de dos años, es la segunda mujer panameña en firmar con la editorial Penguin Random House y la primera bajo el sello Montena, que aborda el género juvenil infantil.
La autora presentará su libro este domingo 30 de agosto, en la Feria Internacional del Libro de Panamá en el centro de convenciones Atlapa. La cita será en el salón Lagunillas, a las 3:10 p.m.
¿Cómo nació ‘Good Rebels’?
La inspiración vino de mi adolescencia. Me gustaba mucho patinar en línea y veía a los skaters. Le encuentro como una conexión con el tema de identidad, de libertad, de la vida; de que te puedes caer, pero te puedes levantar. De ahí empezó la idea de proyectar a esta chica que practicara este deporte.
Como consumidora del género del romance deportivo, había detectado como un hueco en el mercado porque la mayoría de las novelas que encuentras, el hombre es el deportista. Quise hacer una novela donde ella fuera la deportista, la chica fuerte. El skate está muy de moda desde que se incluyó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
¿Cuándo la comenzaste a escribir?
Comencé en 2024. Me tomó un año escribir esta historia entre después del trabajo, los fines de semanas, ajustando todas mis facetas [es ingeniera marítima de profesión, esposa y madre de dos niñas]. La escritura es un acto bastante solitario, y más es una novela donde tú quieres estar como conectado con la emoción. Me tomó un año escribirla y alrededor de ocho meses editarla con mi editora. Revisábamos un capítulo por semana.

La novela Good Rebels está de venta en Amazon, en las librerías El Lector y El Hombre de la Mancha.
En la portada del libro posa una chica ‘skater’ de perfil, con un atardecer de fondo. Más allá de este ‘cover’, ¿qué nos puedes adelantar de tu primera obra?
El libro te habla sobre el trauma, la pérdida, el renacer de la protagonista. Te enseña de que ser fuerte también puede ser romperte en algún momento de la vida. Tu pasado no te define. Al final tú sí tienes el poder de reconstruir o transformar tu futuro. Eso es algo importante de la historia.
Toca también temas de salud mental, de empoderamiento femenino. Y creo que el romance (entre los protagonistas de la historia) es muy bonito porque no es un romance donde uno salva al otro, sino que los complementa y los ayuda a sacar la mejor versión de cada uno.
Rona, la joven protagonista, ¿es rebelde?
Es una buena rebelde.
¿Hay algo de Gabby en Rona?
El hecho de que seamos mujeres que nos gusta romper techos de cristal en lo que hacemos. Y en la fortaleza que ella tiene también. Porque escribir un libro requiere de una voluntad bastante fuerte.
Querías hacer una novela sobre el ‘skate’ y que tuviera un personaje femenino, pero también incluyes la salud mental... ¿Por qué mezclar todos estos temas?
Porque creo que en una relación sentimental tenemos que valorar mucho nuestra salud mental. Si es algo que nos ayuda a sentirnos mejor en ese sentido.
Y en un deporte de alto rendimiento, la salud mental es muy importante para los deportistas. No me fue difícil equilibrar estos tres temas dentro de la historia.
¿Y te preparaste de alguna manera para hacer este abordaje en tu novela?
Sí. Antes de empezar a escribirla, cuando tenía que desarrollar los personajes, previamente a eso me reuní con una psicóloga para determinar bien cómo sería el perfil de una persona que pasa por una situación, cómo sería el ideal de una pareja para ella y qué tipo de background tendría que tener esa persona para poder equilibrar ambos personajes.
Y así como te reuniste con una psicóloga, ¿qué otro tipo de preparación tuviste para poder terminar tu obra?
Me preparé con talleres. Estuve investigando para aprender más cómo es el esquema para escribir una historia de romance porque tiene una estructura. Tomé un programa de autores de éxito con una autora colombiana, aprendí mucho, no tanto sobre el tema de escribir, sino más bien todo lo que está alrededor de, porque escribir es solo una pequeña parte del proceso.
Por ejemplo, aunque no le gusten mucho los escritores, uno tiene que vender su libro también como autor, no solo escribirlo. Hay que aprender a manejar las redes sociales y tienes que abrir una cuenta de Instagram. Yo abrí la mía y al principio me identificaba como bookstagrammer. Hablaba de libros de otros autores, los entrevistaba, tipo de escritura, para ir generando como una pequeña comunidad, cosa que cuando el libro ya estuviera listo, pues ya tuviera algo de reconocimiento o personas que me hubieran escuchado.

Gabby Araya es la segunda mujer panameña en firmar con la editorial Penguin Random House y la primera bajo el sello Montena, que aborda el género juvenil infantil.
¿Cómo fue tu relación con la editorial Penguin Random House?
Como tenía esta cuenta de Instagram, el año pasado, en la Feria del Libro de Panamá, vino una autora mexicana que a mí me encanta, se llama Sofía Segovia y ella tiene un libro titulado De lector a escritor que te enseña a escribir. Yo quería entrevistarla. Le escribí por correo y me pasó los contactos de las personas que manejan su agenda.
Al lograr la entrevista, entré en contacto con su equipo de la editorial Penguin Random House.
Cuando finalmente termino de editar mi libro, en noviembre, contacto a una persona de este equipo y le comenté mi interés. Primero, me pidieron una sinopsis de dos páginas, un pequeño perfil y un escrito donde dijera por qué a ellos les debería interesar mi obra. Y así fue que empezó todo.
Después me pidieron el manuscrito completo. Pasaron algunos meses, nos reunimos y finalmente, firmé con ellos.


