Cuando el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá (MAC) adquirió Panamáfrica, de Risseth Yangüez, la artista, pasada la felicidad por aquel reconocimiento, empezó a preguntarse: “¿Y quién más está?”.

Quería saber cuántas personas afrodescendientes, como ella, formaban parte de la colección y, cuántas eran de Panamá y más específicamente, cuántas eran mujeres.

Para encontrar la respuesta había que entrar al archivo del museo. De 395 artistas, 42 son afrodescendientes; ocho son mujeres, cinco de ellas panameñas. Tres artistas de la colección son de Colón. Son cifras que, como plantea el propio texto curatorial, abren otras preguntas sobre quiénes han sido visibles dentro de los espacios de legitimación del arte.

Mientras esa pregunta seguía dando vueltas, Yangüez se encontró con el artista colonense Ireul Thyme, quien le dijo que le gustaría ver Panamáfrica (el mapa, como muchos le dicen) expuesta en Colón. Ella respondió: “Vamos a ver cómo hacemos para que pase”.

De esa pregunta y aquel encuentro nació En casa, la primera exposición colectiva curada por Yangüez, que puede visitarse hasta el 20 de octubre en el Centro de Arte y Cultura de Colón (CACO).

Al principio la idea era trasladar Panamáfrica a Colón, pero el proyecto creció. Yangüez propuso reunir obras de artistas afrodescendientes presentes en la colección del MAC y sumar artistas de la provincia: Roshni Copriz, Ireul Thyme, Denisha Saphaina Balter y Gilberto Jordan Arnedo.

En casa reúne en Colón a artistas afrodescendientes de distintas generaciones

La idea tomó forma cuando Iréul le dijo que le gustaría ver el mapa (Panamafrica) de Yangüez expuesto en Colón. Ella decidió intentar el puente con el MAC. “Vamos a ver cómo hacemos para que pase”.

No hay un solo arte afro

En casa se entiende mejor al recorrerla que al intentar encerrarla en una descripción. Hay pintura, grabado, escultura, collage, textil, videoarte, instalación, dibujo y performance. En la muestra conviven nombres como Alfredo Sinclair, Olga Sinclair, Wilfredo Lam, Giana De Dier, Ela Spalding, Frances Elvira Rose, Arturo Lindsay y Manuel Mendive, junto con los artistas invitados de Colón.

A Yangüez le interesaba precisamente eso: que la exposición mostrara distintos medios, generaciones y prácticas, en lugar de sugerir que existe una sola estética que pueda llamarse “arte afro”.

Su propia Panamáfrica, de 2023, ayuda a entender esa amplitud. La obra es un collage textil con el mapa de Panamá de más de dos metros que incorpora material orgánico del mar, cabello sintético y un fanzine. En ella también aparecen telas de los vestidos de su abuela.

Entre las invitadas está la colonense Roshni Copriz, radicada en Nueva York y conocida también por su trabajo como modelo. En Thelma’s Rice, de 2023, parte de un gesto que recuerda de su abuela: escoger el arroz mientras veía televisión. El video se presenta acompañado por el propio arroz, llevando una escena doméstica y familiar al espacio de la exposición.

Copriz presenta además Hierro y barro, una escultura realizada con metal recuperado, barro y suelo recolectado, y Entry-Arrival, un autorretrato cuya imagen está enmarcada en acero. Son tres trabajos muy distintos entre sí y una buena muestra de por qué Yangüez quería evitar que la exposición se leyera desde una sola forma de hacer arte.

Denisha Saphaina Balter participa con una pieza en arcilla y con Any Museo Europeo, un dibujo en punta fina; Gilberto Jordan Arnedo, con la pintura Mece; mientras Ireul Thyme lleva el cuerpo al espacio con su práctica de performance, que cruza elementos de la cultura congo y el hip hop.

En otro punto del recorrido aparecen varias obras de Manuel Mendive. Nacido en La Habana en 1944, Mendive es una figura relevante del arte cubano contemporáneo y ha desarrollado buena parte de su trabajo alrededor de la herencia cultural y religiosa africana en el Caribe. Su relación con Panamá tampoco es nueva: en 1987 participó en una exposición en el entonces Museo de Arte Contemporáneo y realizó un performance durante las festividades de los Congos de Portobelo.

En En casa pueden verse varias obras suyas de 1987, entre ellas una realizada sobre dos guabas secas. Ese tipo de piezas le permitió a Yangüez encontrar conexiones que no estaban necesariamente previstas desde el principio.

Una batea pintada podía conversar con una obra contemporánea. Un performance sobre una abuela y una máquina de coser podía acercarse a Panamáfrica y a las telas familiares incorporadas por Yangüez.

“Uno pone la intención y se va uniendo todo”, dice. Para ella, la curaduría terminó siendo una combinación de búsqueda, pensamiento e intuición.

El proceso también le permitió reconocer algo sobre su propia práctica. Hasta hace poco no se imaginaba trabajando desde la curaduría. Su formación como artista, cuenta, ha sido en buena medida empírica. Durante el montaje descubrió que varias cosas que ya hacía con sus obras: conceptualizar, seleccionar, relacionar elementos y pensar cómo ocupar un espacio, podían trasladarse a una exposición completa.

Pero más que encontrar una nueva dirección profesional, Yangüez ve en este trabajo la posibilidad de abrir espacio a otros artistas dentro de circuitos del arte contemporáneo.

“No es que voy a cambiar el mundo”, dice. “Son pequeñas cositas que uno puede hacer para que entre otra gente, para que otra gente sea visible”. Para ella significa moversese dentro de estructuras existentes y aprovechar las oportunidades para abrir un poco más el espacio, y al decirlo se nota la satisfacción en su rostro.

En casa reúne en Colón a artistas afrodescendientes de distintas generaciones

El artista Iruel en la exposición En Casa.

¿Por qué En casa?

Una publicación de Roshni Copriz terminó dando nombre a la exposición. Estaba de visita en Colón y escribió simplemente: “en casa”.

La frase se le quedó dando vueltas a Yangüez. Aunque no es colonense, ha creado lazos personales y profesionales con la provincia y siente una relación especial con la ciudad. Habla de caminar por el Parque Central, mirar a la gente pasar y encontrarse, en un mismo paisaje, con la infraestructura portuaria y los edificios deteriorados.

La hoja de sala también coloca a Colón en el centro de la propuesta: por su historia caribeña, sus migraciones afroantillanas y su fuerte presencia afrodescendiente, pero también como una ciudad que suele ser observada desde fuera a través de estereotipos.

En casa propone entonces llegar a Colón para ver arte, pero también para mirar la ciudad. Y quizás el nombre guarda la misma pregunta que puso todo en movimiento: quién entra a determinados espacios y quién puede sentirse, de verdad, en casa.

Exposición: En casa. Artistas afro en la Colección MAC Panamá

Lugar: Centro de Arte y Cultura de Colón

Hasta: 20 de octubre de 2026.