Luego del terremoto de magnitud 7.5 que sacudió Panamá el viernes 9 de octubre de 2026, sumado a las réplicas ocurridas durante el fin de semana, las personas afectadas pueden experimentar inquietud, miedo, ansiedad, tristeza, estrés y dificultad para dormir.
En una publicación reciente, Fundación Relaciones Sanas compartió cinco consejos para manejar esas emociones que surgen incluso cuando el movimiento ha terminado.
La organización recuerda que las emociones constituyen respuestas humanas ante situaciones que generan vulnerabilidad. No es necesario luchar contra ellas ni exigir recuperar la calma de inmediato. Es posible aprender a reconocerlas, comprenderlas y gestionarlas de manera saludable.
1. Haz una pausa y reconoce lo que sientes
Ponerle nombre a una emoción puede ayudar a comprender mejor lo que se está experimentando, por eso, la fundación recomienda detenerse un momento y hacerse preguntas como: ¿Qué estoy sintiendo? ¿Qué me preocupa en estos momentos?
2. Regresa al presente
Consiste en tratar de concentrarse en aquello que se puede percibir aquí y ahora, sin obligarse a dejar de sentir miedo. La publicación sugiere que, si estás en un lugar seguro, tomes una respiración lenta, te concentres en sentir tus pies apoyados en el suelo y observes lo que hay a tu alrededor.
3. Evita alimentar la preocupación
La organización no prohíbe mantenerse informado, pero sí propone limitar la exposición constante a videos, rumores o noticias sobre el sismo que generen angustia. Recomienda estar pendiente de lo que informen fuentes oficiales como el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y otras entidades del gobierno.
4. No te exijas estar bien de inmediato
Cada persona procesa las situaciones adversas de manera diferente; la Fundación Relaciones Sanas aconseja respetar el tiempo y las necesidades de cada uno y recalca que sentir miedo o tristeza no equivale a reaccionar mal.
5. Busca apoyo profesional cuando lo necesites
Si la ansiedad, el miedo o la tristeza persisten, se intensifican o llegan a afectar la cotidianidad de tu vida, se recomienda consultar con un profesional de la salud mental para que te ayude a afrontar lo sucedido.


