La actriz estadounidense Hilary Swank, de 52 años, anunció que está embarazada de su tercer hijo con un video familiar. La ganadora de dos premios Óscar compartió el momento en sus redes sociales, donde dejó ver la silueta de un bebé en su vientre mediante una luz neón.

En el video, grabado a oscuras, Swank aparece junto a su esposo, Philip Schneider, y sus gemelos de tres años, Aya y Ohm. Mientras la familia baila con luces de colores, una pequeña silueta iluminada en el vientre de la actriz revela la llegada de un nuevo integrante.

La publicación estuvo acompañada del siguiente mensaje: “Mucha gente me ha estado preguntando cuál es mi próximo proyecto; este se estrena en diciembre”.

Un mensaje de esperanza para quienes esperan ser madres

La noticia también dio paso a una conversación sobre la maternidad y los distintos tiempos en los que puede llegar. Una usuaria comentó en la publicación que, a sus 39 años, seguía soltera y sin hijos, y que el anuncio de la actriz le daba esperanza de que aún podía vivir la vida que deseaba.

“Literalmente me estás dando esperanza de que la vida que quiero todavía puede sucederme. Felicidades a ti y a tu hermosa familia”, escribió.

Swank respondió con un mensaje de ánimo y compartió una reflexión personal sobre la paciencia y la confianza en el camino

“Siempre me guío por el dicho de que las cosas pasan en su momento, no en el nuestro, y así ha sido siempre para mí. Pero, por supuesto, confiar en eso siempre ha sido lo más difícil. Te deseo una confianza inquebrantable y abundante belleza en tu camino”, expresó.

La maternidad llegó después de una carrera en Hollywood

Swank se convirtió en madre por primera vez en abril de 2023, cuando dio la bienvenida a sus gemelos junto a Schneider. Desde entonces, ha hablado públicamente sobre su experiencia de convertirse en madre más adelante en la vida y sobre cómo su trayectoria profesional influyó en ese momento.

En una entrevista con People a principios de este año, la actriz explicó que dedicó gran parte de su juventud a su carrera, a la que describió como “uno de mis grandes amores”. Swank obtuvo el Óscar a mejor actriz por Boys Don’t Cry en el año 2000 y volvió a recibir el galardón en 2005 por Million Dollar Baby.

Al reflexionar sobre la posibilidad de haber tenido hijos antes, comentó que, en su caso, la experiencia de la maternidad habría sido diferente si hubiera ocurrido durante sus veinte o treinta años.

La actriz también explicó que tener una carrera consolidada le permite organizar mejor su tiempo y estar presente en la crianza de sus hijos.

“Siento que tengo más capacidad para dedicarles realmente mi atención de una manera que no habría podido entonces, porque habría estado dividida entre ambas cosas de forma muy marcada”, señaló.

Swank añadió que, gracias a la etapa profesional en la que se encuentra, puede decidir cuándo involucrarse en sus proyectos y cuándo dar un paso al costado, algo que considera una bendición.