El cierre total del Puente de las Américas el pasado martes 6 de abril, tras la explosión de varios camiones, generó extensos congestionamientos vehiculares que afectaron especialmente a los residentes de Panamá Oeste.
Para muchas personas, los traslados habituales se extendieron por varias horas.
La psicóloga Sonia Short explica que en situaciones como estas, es común que aparezcan reacciones emocionales asociadas al estrés.
“Lo primero que surge es la irritabilidad, mucha angustia, puede haber ansiedad, también una sensación de agotamiento, como si empezara a quedarme dormido, y tensión física, tensión en el cuello, tensión en los hombros”, comenta Short en entrevista a ELLAS.
También pueden aparecer otras señales físicas. “A veces la gente tiene esta sensación en el estómago, puede haber náuseas, sudoración, frío, que son diferentes sensaciones que ocurren en el cuerpo debido a la respuesta al estrés”.
La especialista enfatiza que estas reacciones, aunque no son agradables, son normales. “Hacen que el cuerpo se prepare para afrontar una situación crítica o estresante como esta”, agrega.
Para procurar nuestro bienestar durante el tráfico, estos son ocho consejos de la psicóloga que pueden aplicarse durante el trayecto, en casa o incluso antes de salir.
1. Respiración consciente para bajar la tensión
Una de las herramientas más sencillas es la respiración controlada, que puede practicarse tanto en el automóvil como en transporte público.
“Es una técnica muy discreta. Consiste en inhalar durante unos cuatro segundos, exhalar durante seis y mantener ese ritmo”, explica.
Algunas personas encuentran útil acompañar la respiración con un pequeño gesto físico. “Se pueden sostener las manos como un contacto pasivo, sujetando cada dedo uno por uno y manteniendo la respiración en cada dedo durante un minuto”.
Este tipo de respiración ayuda a disminuir gradualmente la activación del cuerpo.
2. Un ejercicio para volver al presente
‘Nunca voy a llegar’ o ‘todo está fuera de control’ son algunos de los pensamientos negativos que surgen cuando el estrés aumenta en este tipo de escenarios.
Para contrarrestarlo, Short recomienda un ejercicio de observación sencilla:
Identificar tres cosas que ves alrededor y describirlas.
Notar dos sonidos que escuchas.
Reconocer una sensación corporal.
“Este ejercicio ayuda al cerebro a autorregularse y calmarse gradualmente”.
3. Evitar confrontaciones en momentos de irritabilidad
El estrés prolongado también puede aumentar la probabilidad de discusiones entre conductores o pasajeros.
Mantener la calma, explica la psicóloga, es una forma de proteger el propio bienestar. “Tú eres quien puede autorregularse, porque controlar el entorno es mucho más difícil”.
4. Preparar un pequeño ‘kit de tránsito’
Anticiparse puede ayudar a reducir el impacto del estrés si el trayecto se extiende. Short recomienda llevar en el vehículo un kit con agua y algo para comer si el traslado se prolonga (la deshidratación y el hambre aumentan la ansiedad y la irritabilidad)
Los aromas también pueden ayudar a mantenerse alerta. “Un aroma cítrico o un aceite esencial de menta puede ayudar al cerebro a concentrarse y mejorar el estado de alerta, especialmente si me estoy quedando dormido”.
Si no hay aceites esenciales disponibles, algo mentolado también puede servir, incluso, comer una menta puede ayudar a refrescar la mente cuando siento cansancio por el tiempo en el tráfico.
5. Usar la música como regulador emocional
Short recomienda elegir tu estilo musical según el estado del cuerpo: música tranquila si hay mucha activación o ansiedad o música más dinámica si aparece cansancio o somnolencia.
“Incluso cantar puede ayudar a liberar tensiones y volver al presente”, asegura.
6. Estimular el tacto para reducir la ansiedad
Otra estrategia consiste en incorporar estímulos táctiles.
“Se puede tener una bolsita con algo que pueda tocar, por ejemplo lentejas o frijoles. Meter la mano y sentir esa textura ayuda mucho al cerebro a volver al presente”. Este tipo de ejercicios se conocen como técnicas de “anclaje” o grounding.
7. Planificar pausas estratégicas
Se pueden tener identificados algunos lugares donde parar a orinar o salir del auto y estirarse un poco, aconseja.
Si no es posible bajar del vehículo, algunos estiramientos suaves dentro del automóvil también pueden ayudar.
8. Hacer una pausa al llegar a casa
Después de varias horas en tráfico, la especialista recomienda no retomar las actividades de inmediato. “Detente un momento, respirar y nota cómo estás”.
Ese breve momento puede ayudar a evitar trasladar la tensión acumulada al entorno familiar.
También aconseja atender necesidades básicas como hidratarse, comer si no se ha hecho, quitarse los zapatos y sentir el suelo.
Incluso caminar descalzo sobre el césped, si se dispone de un espacio seguro, es aconsejable. “Son herramientas de enraizamiento que ayudan a salir poco a poco de las sensaciones que se experimentaron durante las horas de tráfico”.
Finalmente, Short subraya que las reacciones emocionales frente a estas situaciones no deben generar culpa. “Cualquier ser humano que viva eso lo va a sentir de esa manera”.
La diferencia, explica, está en contar con herramientas para reducir el impacto del estrés y recuperar gradualmente la calma.


