La prevención del cáncer de mama no empieza a los 40 años, cuando se recomienda iniciar las mamografías de rutina.

La cirujana oncóloga Olivia El Achtar recomienda realizar una valoración del riesgo individual de cáncer de mama idealmente alrededor de los 25 años con el objetivo de identificar con anticipación si existen factores que puedan modificar el seguimiento recomendado para cada persona.

Para determinarlo, pueden tomarse en cuenta los antecedentes de cáncer de mama u otros tipos de cáncer en la familia, la edad en la que fueron diagnosticados esos familiares, posibles mutaciones genéticas y antecedentes médicos personales.

En mujeres con determinadas mutaciones hereditarias, por ejemplo, la vigilancia puede comenzar desde los 25 años mediante resonancia magnética anual y posteriormente incorporar otros estudios.

La doctora detalló que este cálculo también puede apoyarse en distintas herramientas matemáticas que permiten estimar tanto el riesgo de desarrollar cáncer de mama como la posibilidad de portar una mutación genética asociada a la enfermedad.

Entre ellas mencionó los modelos Gail, Tyrer-Cuzick y BOADICEA, además de herramientas como BRCAPRO, el Manchester Score y los criterios de la NCCN.