Para Aarón Ureña Rodríguez, coordinador de Mercadeo y Publicidad para Centroamérica y el Caribe, la vigencia de la marca se debe a su combinación de calidad, innovación y comprensión del consumidor. “Tramontina ha construido una trayectoria sólida basada en la confianza, manteniéndose fiel a sus valores mientras evoluciona constantemente para adaptarse a cada generación”, comentó.
Los orígenes de la compañía se remontan a la fabricación de su primer producto, una navaja, pero con el tiempo su portafolio se expandió para incluir productos de cocina, jardín, muebles, herramientas y más.

“Esta expansión refleja nuestra capacidad de adaptación, no solo en producto, sino también en la forma de conectar con el consumidor actual”, explicó Ureña Rodríguez, quien destacó que el comprador hoy está más informado, es más exigente y busca experiencias integrales.
Recientemente, Tramontina lanzó su comercio electrónico en Panamá (tramontina.com.pa), un canal que permite ampliar el alcance de la marca y, al mismo tiempo, ofrecer una experiencia de compra más directa, ágil y alineada con los hábitos digitales actuales, indicó el coordinador.

En un mercado cada vez más digital, la rapidez y la simplicidad en la compra son fundamentales. “El consumidor prioriza la inmediatez, la simplicidad y la confianza en cada interacción. Una experiencia de compra rápida y accesible no solo mejora la conversión, sino que también fortalece la relación con la marca en el entorno digital”, afirmó Ureña.
Como parte de la conmemoración de sus 115 años de trayectoria, la marca lanzó el código 115AÑOS, que permite a los consumidores acceder a un 15% de descuento en toda la tienda al explorar los productos a través del comercio electrónico.

Entre los productos más demandados en Panamá se encuentran sartenes antiadherentes, sets de cocina y utensilios prácticos para el uso diario.
Además de adaptarse al mercado, Tramontina ha observado un cambio en los hábitos de consumo. Existe una tendencia hacia decisiones de compra más conscientes, en las que la durabilidad y la calidad pesan más. “Se prioriza el valor a largo plazo sobre el consumo impulsivo”, comentó Ureña.

Trabajar con una marca con más de un siglo de historia también deja aprendizajes sobre consistencia y construcción de confianza. “Más allá de vender productos, se construyen relaciones duraderas con los consumidores. Acompañar a distintas generaciones nos permite comprender cómo mantener la relevancia sin perder la esencia de la marca”, reflexionó Aarón Ureña Rodríguez.
Con 115 años de historia, la trayectoria de Tramontina demuestra cómo la adaptabilidad y la fidelidad a los valores fundamentales permiten que una compañía histórica siga presente en la vida cotidiana de los hogares latinoamericanos, a la vez que se ajusta a las nuevas demandas del mercado digital.

