Hace 7 años estaba conociendo al hombre con quien me casaría y formaría una familia, explorando esa sensación de mariposas en el estómago con cada mensaje, cada cita, cada mirada. Viviendo la emoción de las primeras veces, de lo inesperado.

Hoy, 7 años después, ese amor se vive diferente; pero honestamente se vive mejor. Es un amor que no es perfecto; pero que se siente a hogar y a ilusión de todo lo que está por venir.

Y como crecemos creyendo en un amor de película y en la vida real el amor exige mucho más que eso, te quiero compartir lo que he aprendido de él:

Cómo te sientes contigo misma impacta en tu relación: Ahora desde la madurez reconozco que no siempre estamos listos para el amor. Conocí a mi esposo después de trabajar mucho en mí, cuando no tenía ningún tipo de expectativa, cuando me trataba a mi misma como la protagonista de mi historia. Desde ese lugar, el amor se vive mejor.

Cuando una pareja tiene hábitos saludables con respecto al dinero, todo mejora: Muchos expertos concuerdan en que este aspecto es el mayor motivo de discordia entre parejas.

Que tu compañero de vida crea incluso más que tú misma en tus ideas y sueños es clave: Tu pareja después de ti misma, es la persona con la que más compartirás por el resto de tu vida, ¿imagínate que sea una persona que te desanime, que no vea potencial en ti o que golpee tu autoestima?

Tu novio/esposo tendrá muchos defectos; pero también será mejor que tú en muchos aspectos y ese balance valóralo porque hace que puedan ser verdaderamente un equipo: ¿Qué tal si ponemos nuestra mirada en lo bueno del otro, en lugar de buscar las fallas? Hay cosas que no te gustarán de él y otras que admirarás con todo tu corazón. ¡Y todo eso puede coexistir!

Hay que ser intencional en conquistar al otro: El amor se nutre de acciones, gestos y decisiones conscientes. Amar es intencional y eso significa que en nuestras manos está crear los momentos.

Para pelear se necesitan dos, tú decides si avanzas o pasas página: Y esto aplica para todo.

Qué bonito es vivir un amor libre y que en medio de esa libertad elijas estar con el otro: Amar no es solo sentir, es decidir. Decidir quedarse, trabajar en la relación, conversar cuando es incómodo y crecer juntos.

Sé tú misma siempre porque nadie puede sostener lo que no es para toda la vida: Considero que es un error enorme acomodarte al otro con tal de que quiera estar contigo. La persona indicada para ti te va a querer tal y como eres y eso es lo que te hará feliz, el poder ser tú misma.

Tomarte el tiempo de conocer al otro aún dentro del matrimonio hace una diferencia: Y es que hace falta mucho más que decir “te amo” todos los días. Tiene que haber admiración, respeto, complicidad, comunicación, sueños en común y para que esto pase hay que mantenerse conociendo al otro.

¡La familia es el proyecto más hermoso del mundo!: Sin duda alguna, encontrar al hombre con quien formarás tu familia no es fácil, luego casarte y construir esa familia tampoco es fácil; pero es que vale toda la pena del mundo-

Te deseo mucho amor en tu vida.

Besos,

Sheldry