“Yo uso la tarjeta por los puntos”, es una de las frases que más escucho cuando hablamos de tarjetas de crédito y, en muchos casos, también una de las grandes excusas por las que las personas terminan acumulando deudas.

La pregunta aquí es ¿realmente vale la pena perseguir las millas y los puntos? La respuesta es sí, siempre y cuando no te cuesten más de lo que te aportan.

Los puntos son un beneficio, no una excusa

El “regalo” de poder canjear millas o puntos es una de las razones por las que muchas personas prefieren utilizar la tarjeta de crédito. Y sí, es atractivo pensar que por comprar algo puedes recibir una recompensa.

El problema no es ese, sino nuestro comportamiento, casi automático, de querer seguir gastando para seguir recibiendo ese “premio”.

Uno de los errores más comunes es aumentar los gastos con el objetivo de acumular más puntos. Comprar algo que no necesitabas, adelantar compras o aprovechar promociones que realmente no estaban en tus planes puede terminar costando mucho más que cualquier recompensa obtenida.

Las millas y los puntos deben ser el resultado de tus gastos habituales, no la excusa para gastar más. Si para acumularlos terminas pagando intereses o endeudándote, el beneficio deja de tener sentido.

Al final, ninguna recompensa vale más que mantener unas finanzas sanas.

Cuando sí, cuando no

Cuando sí aprovechar el beneficios de las millas o puntos:

-Cuando eres una persona organizada, manejas tu tarjeta al día, pagas el saldo completo cada mes y no acumulas deuda.

-Cuando tienes una tarjeta cuyos beneficios están alineados con tu estilo de vida. Por ejemplo, si viajas con frecuencia o si puedes canjear los puntos en comercios en los que ya consumes habitualmente.

Cuando definitivamente no:

-Cuando tienes una deuda de tarjeta de crédito acumulada o tiendes a caer en compras impulsivas con la excusa de ganar más puntos.

-Cuando los beneficios de la tarjeta no están alineados con tu estilo de vida y terminas pagando por ventajas que realmente no utilizas.

Cómo aprovecharlo de verdad

La clave está en ver las millas y los puntos como un extra y no como un objetivo en sí mismo.

Para sacarles el máximo provecho:

-Utiliza la tarjeta para gastos que ya forman parte de tu presupuesto.

-Paga el saldo completo cada mes.

-Revisa las fechas de vencimiento de tus puntos y las opciones para redimirlos.

-Valida con tu banco si puedes usar los puntos para abonar al saldo de tu tarjeta de crédito.

-Compara si los beneficios justifican la anualidad y otros costos asociados.

-Aprovecha promociones y alianzas, pero sin caer en compras impulsivas.

Las millas y los puntos pueden ayudarte a ahorrar en viajes, obtener descuentos o disfrutar de algunos beneficios adicionales. Pero la verdadera recompensa sigue siendo tener una buena relación con tu dinero.

Porque más importante que acumular puntos, es tener paz financiera.

* Las opiniones emitidas en este escrito son responsabilidad exclusiva de su autora.

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