16feb presu2 1000 - Ordena tus finanzas y estira la plata

¿Cuáles son los errores más comunes que descalabran nuestras finanzas personales?

Todos hemos tomado buenas y malas decisiones con el manejo del dinero, y lastimosamente a la mayoría nos toca aprender de finanzas personales después de muchas metidas de pata. Algunos errores los repetimos una y otra vez, y comienzan cuando no tenemos un plan concreto de lo que queremos hacer a corto, mediano o largo plazo. Vivir el día a día, pensando que es normal estar excesivamente endeudado para lograr el estilo de vida que uno quiere, no tener ahorros, pensar que somos demasiado jóvenes para pensar en la jubilación y no querer resolver nuestra situación financiera son algunos errores comunes.

¿Cómo evitamos caer en esas trampas?

Aunque sea socialmente aceptado vivir con altos niveles de endeudamiento, la verdad es que no es nada saludable. Las deudas son un instrumento que te puede ayudar a crecer y a construir muchas cosas cuando las utilizas de la manera correcta. Pero si abusas de ellas, serán un obstáculo para lograr tus metas.
La manera de darle un uso correcto a las deudas es manteniendo un porcentaje saludable, es decir, un 35% de tus ingresos. También utilizándolas en compra de bienes o servicios que te generen valor en el futuro (por ejemplo, comprar una casa).

Debemos evitar vivir el día a día sin ahorrar. Los ahorros son imprescindibles para cumplir nuestras metas y para mantener el balance de nuestras finanzas ante una situación de emergencia.

Cada uno debe tener como mínimo tres tipos de ahorros: el ahorro para las metas, el ahorro para las emergencias y el ahorro para la jubilación. Nunca se es demasiado joven para estos ahorros, debemos comenzarlos apenas empezamos a generar ingresos (a partir de nuestro primer empleo).
Un último error que debemos evitar es aprender a manejar el dinero a los golpes. Perdemos mucho tiempo aprendiendo con el método de “ensayo y error”. No le damos la importancia debida al manejo del dinero, hasta que nos damos cuenta de que para el 99% de las cosas que queremos lograr en la vida, lo necesitamos. Para ello, siempre es importante buscar información, leer, entender los productos financieros que adquieres y mucho más.

¿Cómo reducimos nuestras deudas y nos encaminamos al ahorro?

Solo hay una manera: pagándolas. Debes saber el detalle de tus deudas: cuánto debes, cuál es el plazo, cuál es la tasa de interés y para qué la adquiriste.
Ordena tus deudas, comenzando por las de menor saldo. A todas pagarás su cuota mensual y, adicionalmente, a la deuda que está de primera en la lista abonarás extra todos los meses. No importa cuánto sea el monto del abono extra; lo que importa es que sea constante hasta que la termines.

Una vez culminas con la primera deuda de la lista, pasa a abonar extra a la segunda deuda hasta terminarla y así continúa la dinámica.

En cuanto al ahorro, este es un hábito que se aprende, así como aprendes a leer, a caminar o a cepillarte los dientes todos los días. Para comenzar, empieza ahorrando poquito, pero constante. Es muy importante que seas constante.
En Bolsillo y Sencillo promocionamos “El reto del cuara” para ayudar a crear ese hábito. Consiste en comprometerte a ahorrar todas las monedas de $0.25 en una alcancía. Cada vez que tengas una moneda de ese valor, no puedes utilizarla, solo ahorrarla. Hemos tenido casos de éxito, de personas que han ahorrado $100, $200 y hasta $300.

¿Cómo enfrentamos cambios o inversiones importantes, como estudiar, comprar un carro, casarnos, tener un hijo?

Es imprescindible prepararse financieramente. A veces, queremos hacer una gran inversión de “ya para ya”, y eso implica grandes consecuencias porque es muy probable que las personas no hayan ahorrado para eso. Entonces, incurrirán en deuda.

¿Cuándo es el momento correcto para pensar en la jubilación?

El momento correcto para empezar tu fondo de jubilación es apenas empiezas a generar ingresos. Tendrás toda tu vida laborable para aportar de poco a poco y con tranquilidad al fondo de jubilación, que pagará el periodo de tu vida no laborable. Si alguien nos hubiese dicho ese secreto apenas empezamos a trabajar, todo sería más fácil y no habría personas que tienen cinco años para empezar su fondo de jubilación.