“Solo voy a ver”. Esa suele ser la frase con la que empieza todo.

Tomas tu celular, abres la aplicación mientras estás en el sofá, esperando una reunión o antes de dormir. Empiezas a ver productos que “necesitas” y que, supuestamente, te harían la vida más fácil, incluso aquellos que ni sabías que existían.

Lo mejor de todo: cuesta $3. Luego ves otro por $6 y otro más por $9. ¡Qué ganga! Nada parece caro. De hecho, la aplicación te recuerda constantemente cuánto estás “ahorrando”. Pero cuando llega el estado de cuenta de la tarjeta de crédito, la historia suele ser otra.

Lo que parecía una compra pequeña y ocasional se convirtió en compras semanales que, sin darte cuenta, te han llevado a gastar mucho más de lo que imaginabas.

Cuando comprar se convierte en entretenimiento

Las nuevas plataformas de compras online no solo venden productos, venden una experiencia.

Aplicaciones como Temu por ejemplo (que ha ganado mucha popularidad en el último año), tienen el combo perfecto: ofertas constantes, notificaciones constantes, promociones ilimitadas, recompensas y hasta delivery gratis.

El resultado es que comprar deja de ser una decisión puntual y se convierte en algo más parecido a un entretenimiento. Estas apps están diseñadas para que permanezcas dentro de ellas el mayor tiempo posible lo cual, hace más probable que termines comprando algo.

Eso nos lleva a comprar en automático con la excusa de que “es barato, así que no importa”. Este es uno de los grandes engaños financieros. El problema no está en comprar una vez sino, que rara vez es una compra aislada. El verdadero problema es la repetición, que con el tiempo puede tener un impacto importante en tus finanzas.

Cómo usar estas apps sin perder el control

No se trata de satanizar las compras online sino, de aprender a realizarlas de forma consciente. La clave está en usar estas aplicaciones con intención.

  • Define un presupuesto para compras: si es algo que disfrutas, asígnate un monto límite quincenal o mensualmente. Eso sí, respétalo y cuando se acabe el presupuesto, se acabó.

  • Desactiva las notificaciones: muchas compras impulsivas comienzan con la notificación de “oferta por tiempo limitado”. Si no la ves reduces la tentación de entrar al app.

  • Espera de 24 a 48 horas antes de comprar: puedes poner todo lo que quieres en el carrito, pero comprométete a esperar al menos 24 horas antes de finalizar la compra. Esto ayuda a decidir con cabeza fría si realmente lo necesitas o si solo lo compras porque parece barato.

  • Revisa cuánto suman tus compras: haz el ejercicio de examinar cuánto has gastado en meses anteriores. Ver el total suele generar conciencia y ayuda a recuperar el control.

  • Si sientes que no puedes controlarlo, borra la aplicación: puede parecer extremo, pero es efectivo. Si realmente necesitas algo, te obligas a buscarlo desde la computadora o página web. Ese pequeño esfuerzo adicional crea una pausa que muchas veces evita compras impulsivas.

* Las opiniones emitidas en este escrito son responsabilidad exclusiva de su autora.

* Suscríbete aquí al newsletter de tu revista Ellas y recíbelo todos los viernes.