ninoscovid191000 1024x683 - Sigan protegiendo a sus niños y niñas
Llevamos muchos días en cuarentena a causa de la pandemia por el covid-19, y creo no equivocarme al afirmar que, si bien una parte de nosotros sabe que debemos seguir protegiendo a los niños de esta enfermedad, muchas veces nos sentimos cansados y frustrados con la realidad que nos toca vivir.

Incluso, puede haber quienes más de una vez hayan sentido ganas de dejar de lado tantos cuidados y permitir a sus hijos retomar la vida a la cual estaban acostumbrados, alentados por recientes publicaciones que sostienen que los niños no corren mayor riesgo de contraer el covid-19 que los adultos, y que la mayoría de los que lo contraen presentan cuadros leves.

Como mamá y pediatra debo hacer un llamado a la prudencia. Aunque hayamos leído o escuchado que los niños no corren mayor riesgo al contraer esta enfermedad, no es momento de bajar la guardia. Al contrario, al ver los casos aumentar en nuestro país, es imprescindible que repasemos las medidas de higiene y recordemos la importancia de seguirlas para protegernos entre todos.

Hoy, no hay dudas de que lavarse las manos con agua limpia y jabón durante al menos 20 segundos es la mejor manera en que los niños pueden eliminar los gérmenes, inclusive los que causan covid-19. Los padres y cuidadores desempeñamos un rol importante a la hora de enseñar a los niños a lavarse las manos, siendo fundamental que les expliquemos que el lavado de manos puede mantenerlos sanos y evitar que el nuevo coronavirus se propague a otras personas.

Además, es imprescindible que seamos un buen ejemplo: si ellos nos observan a nosotros lavándonos las manos con frecuencia, es más probable que ellos lo hagan.

Si no hay agua y jabón a disposición, puede usarse desinfectante para manos que contenga por lo menos un 60% de alcohol. No obstante, cabe destacar que tragar apenas un poco de desinfectante para manos puede causar intoxicación por alcohol en los niños, siendo algunos de sus síntomas hipoglicemia (niveles bajos de glucosa en la sangre), convulsiones, coma y muerte. Por este motivo, es fundamental mantener el desinfectante para manos fuera de su alcance, y siempre debemos supervisar a los niños menores de cinco años de edad cuando lo usen.

Antes de comprar desinfectante para manos, es muy importante revisar que el producto tenga una etiqueta que enumere los ingredientes e incluya las advertencias y precauciones. Al momento de comprar, tengan en mente estas consideraciones:

• Elijan un desinfectante que tenga un olor que no llame la atención de los niños.
• Busquen la palabra “desnaturalizado” o que contenga ingredientes amargos, como benzoato de denatonio (Bitrex), octa-acetato de sacarosa o butanol (también llamado alcohol terbutílico), ya que estos ingredientes ayudan a prevenir que los niños consuman el producto.
• Eviten los productos que contengan metanol, alcohol metílico, alcoholes metilados o alcohol isopropílico (isopropanol), que pueden ser muy peligrosos si se consumen.

Por otro lado, sabemos a partir de estudios recientes que una porción significativa de las personas con el nuevo coronavirus no tiene síntomas (son asintomáticas), y que incluso quienes en algún momento presentan síntomas pueden transmitir el virus a otras personas antes de manifestar síntomas (estadio presintomático). Esto significa que el virus puede propagarse entre personas que interactúan muy cerca entre sí (por ejemplo, al hablar, respirar, toser o estornudar), incluso si esas personas no muestran síntomas. A la luz de esta nueva evidencia, se recomienda el uso de  mascarillas de tela en las personas mayores de 2 años en entornos públicos donde sea difícil mantener otras medidas de distanciamiento físico (por ejemplo, supermercados, farmacias o cuando van al médico). No se recomienda el uso de mascarillas en menores de 2 años por el riesgo potencial de asfixia y estrangulación, en caso de que el bebé no pueda respirar y no se le llegue a quitar la mascarilla a tiempo.

Para que la mascarilla cumpla con su función debe cubrir la nariz y la boca. Es importante también lavarse las manos antes y después de usarla y evitar tocarla una vez que la tengan puesta en la cara. Cuando regresen a la casa, deben evitar tocar la parte delantera de la mascarilla, quitándosela en vez desde la parte posterior. Por último, no olviden lavar las mascarillas de tela después de cada uso.

Es comprensible que, al principio, algunos niños rechacen usar mascarillas. A continuación, les comparto algunas ideas para ayudar a que las acepten con mayor facilidad:

• Jueguen a ponerle una mascarilla a uno de sus juguetes favoritos.
• Adornen la mascarilla de su hijo con motivos que le diviertan.
• Muéstrenle imágenes de otros niños que usen mascarillas.
• Pónganse la mascarilla siempre antes de salir de casa y explíquenles que es necesario para protegerse. No se quejen todo el tiempo que les da calor, que no pueden respirar, etc.

Si un niño no se deja puesta la mascarilla, no hay mayor riesgo mientras que pueda mantener una distancia de por lo menos 2 metros entre otras personas y evite tocar superficies. Por ejemplo, pueden ir a caminar al aire libre sin mascarillas siempre y cuando los niños permanezcan a 2 metros de otros, y que no toquen  fuentes de agua, juegos del parque u otras cosas que puedan estar infectadas por otras personas que las hayan tocado. Si las llegan a tocar, es importante desinfectarles las manos antes que se las lleven a la cara, ya sea por medio del lavado de manos o con gel alcoholado.

Quedarse en casa y practicar un adecuado y frecuente lavado de manos son las mejores maneras de proteger a su familia. Sin embargo, salir a dar un paseo al aire libre es excelente para mantenerse activos físicamente y despejar la mente. En esos casos, es fundamental el uso de mascarillas y respetar el distanciamiento físico para protegernos entre todos.

Entiendo que cumplir con todas las recomendaciones para prevenir la trasmisión del virus que causa covid-19 puede ser particularmente difícil para los niños, pero tengan paciencia e intenten demostrarles a sus niños las medidas sanitarias correctas; no olviden que nada es tan contagioso como el ejemplo.