17julclasedistancia00 - El aula se metió en casa
No solo las académicas, las clases extracurriculares también son ahora virtuales.

Los alumnos panameños completarán el año escolar 2020 desde casa. Los adultos se preguntan si sus hijos podrán aprender y no se quedarán atrás en su vida académica. Los niños se sienten abrumados porque la casa, que antes era su lugar de descanso, es ahora escuela.

Si al principio, en marzo, muchos padres se sentían admirados de todo el trabajo que hacían los maestros, la situación dio pasó a la frustración de los padres ¿tendrían que seguir pagando a las escuelas la misma cantidad de dinero?

La gran mayoría de los colegios no estaba lista para pasar en un dos por tres a clases virtuales. Tampoco lo estaban los profesores, que nunca habían tenido que hacer algo similar. Y hay que decirlo: a muchos profesores se les supendió el contrato laboral o se les redujo las horas y por lo tanto, el salario.

En muchas escuelas particulares  llegar a un acuerdo (de pago) para dar clases virtuales no ha sido fácil. Muchos padres, con razón, sintieron que la escuela no estaba siendo comprensiva  con la baja de ingresos en las familias, debido a la  suspensión de contratos y cierres de negocios.

En medio de todo ese enfrentamiento están los estudiantes, que también tienen sus propios miedos y qué no siempre disfrutan la experiencia virtual porque no es lo mismo, a veces no se sienten escuchados o necesitan más atención de sus maestros.

La psicóloga chilena Andrea Cardemil Ricke, especialista en el manejo de las dificultades del escolar dictó en la cumbre virtual Sabia Infancia una charla sobre cómo ayudar a los niños a estudiar en casa.

Según la especialista lo primero es que la familia acepte que está ante una situación nueva, y que entre todos hablen para juntos enfrentarla.

Sí, es importante que los niños aprendan, pero más lo es que estén sanos emocionalmente. Si un niño no está bien en ese aspecto, no aprenderá. De poco servirá presionarlo. Esta especialista comenta que los adultos deben tener claro que la casa no es la escuela, ni los padres son maestros.

Establezcan una rutina

Estructurar el día facilitará a niños y padres cumplir con sus proyectos. Los estudiantes que reciben clases virtuales ya tienen sus horarios, pero para los que lo hacen por módulos, es bueno establecer cuáles serán las horas de estudios.

Fijen un espacio

Habilite, junto a su hijo, el lugar donde recibirá sus clases online. El día anterior revisen los materiales que necesitarán. La profesora Xochitl Mckay de la Escuela de Teatro Tía Dora, envía a los padres, antes, indicaciones con los materiales y el tema de la clase para que así tengan todo preparado y los alumnos no se distraigan buscando algo que les falta.

Los pequeñitos necesitan apoyo

Los más chicos, de entre cinco y nueve años, requieren de que alguien los acompañe para seguir la clase online y esté pendiente de sus necesidades o de las fallas técnicas que puedan ocurrir. La atención de los niños, sobre todo los más pequeños, no es muy prolongada. Por eso sus clases no suelen pasar de 30 minutos.

Baje sus expectativas

Si su hijo no logra hacer los diez proyectos que le pidieron, es normal. La cuarentena no es una situación normal. Para los niños habrá días mejores que otros, un día estarán felices otro, recordarán que no pueden estar con su mejor amigo en su cumpleaños. No hay que sobreexigirlos.

Por otro lado, algunos padres esperan que el colegio tenga ocupados a los niños toda la mañana para ellos poder trabajar desde casa, probablemente no será así. Los padres van a tener que involucrarse más y deberán organizar su agenda o dividir el trabajo de cuidado de los hijos con otra persona para que siempre alguien esté pendiente de las clases.

Será, además, necesaria la empatía con los maestros, para ellos también está siendo difícil este viraje al mundo online.

Como familia, no se desconecten

Encuentren momentos para estar unidos y conversar: las comidas, juntos, brindan esos espacios. Pregunte a sus hijos, sin tono de interrogatorio, qué aprendieron, qué les gusta y qué no de sus clases. Valide sus emociones. Si alguno dice: ‘estoy cansada de la escuela’ no lo menosprecie, hágale saber que le entiende, y que para todos esta situación de aislamiento social es difícil.

Algunas recomendaciones más:

La psicóloga Ana Cristina García de Paredes ofrece en su plataforma digital Mente en Cambio consejos para las clases en casa, aquí adaptamos algunos:

1. Hagan juntos un horario, visible en una pared, con las actividades del día. No todo es estudiar.
2. Establezcan prioridades, qué proyectos se deben entregar primero.
3. Incluyan cada 20 o 30 minutos un momento para estirarse o moverse.
Procuren que el fin de semana sea de descanso.
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