La experiencia de encontrar base para mi piel en Panamá ha pasado por etapas… desde un desastre gris hasta tener que aprender a comprar mi tono perfecto ‘online’.

Soy oriunda de Colón, una provincia donde mayormente somos afrodescendientes, y desde muy temprano noté que simplemente no había productos para mi tono y, los pocos que había, siempre tocaba ajustarlos.

Hoy tengo que decir que como panameñas estamos en nuestra mejor etapa en maquillaje. Tenemos opciones, y muy buenas, pero también he visto que hay tiendas donde el tono más oscuro que venden sigue siendo como cinco tonalidades más claras que la mía.

Mi base de uso diario es Dior Backstage, en el tono 6N. La uso desde 2021. Fue amor a primera vista. Es una base ligera, construible y funciona muy bien en mi día a día. Pero definitivamente fue después de muchos años de ensayo y error.

Digo que tengo ‘trust issues’ con las bases y los maquilladores. Desde temprano aprendí que tenía que llevar mis propias bases a las producciones o sesiones de foto, y actualmente lo sigo haciendo. Nadie me maquilla. Solo confío en la maquilladora Michelle Gregoire o alguien que haya sido capacitado con ella.

Recuerdo que mi experiencia más fuerte fue en 2017. Tenía una producción importante para una revista y confié en la maquillista… Terminé la sesión y cuando me vi en un espejo estaba completamente gris. Sentí vergüenza, culpa porque ya sabía que no debía confiar.

En Panamá ya contamos con variedad de tonos, ahora toca aprender a aplicarlos.

* Las opiniones emitidas en este escrito son responsabilidad exclusiva de su autora.

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