‘Después de la conferencia de prensa’, ‘No, a esa hora empieza la conferencia ‘, ‘Ya va a empezar la conferencia’.

Desde el 9 de marzo cuando se anunció oficialmente, en directo a las 6:00 p.m.,  el primer caso de Covid 19 en Panamá esa comunicación se convirtió en parte de la rutina diaria de muchos panameños. Sobre todo en las primeras semanas, las personas no se perdían este boletín.

También la audiencia se acostumbró a ver las caras y luego los tapabocas de quiénes emitían el informe, en la mayoría de las ocasiones se contaba con la presencia de doctoras que han formado parte del Equipo Panamá, un saludo que estos funcionarios utilizan y que quedará como un recuerdo de esta crisis.

Han pasado 16 semanas de estos comunicados, algunos panameños han decidido no verlos para evitarse el estrés, pero los funcionarios no pueden darse el lujo de obviar esa cita. Y si bien los ciudadanos están en su derecho de exigir cuentas, la crítica menos justo que se ha hecho a las mujeres que aparecen en estas conferencias tiene que ver con que se les ven las canas.

El grupo Espacio Encuentro de Mujeres lleva adelante la campaña No te pintes las canas, en respuesta a esas críticas y en un gesto de apoyo a las profesionales que están dedicadas a atender el tema del coronavirus.

La campaña invita a mujeres a solidarizarse,  elegir una foto propia, escribir lo que sus canas significan para ellas y subir ese mensaje a sus redes sociales con las etiquetas o hashtags #yonomepintolascanas #solidaridadentremujeres #equipopanama #panamalibredecovid19.

Chevy Solís, integrante de este grupo, comenta que este tipo de comentarios es otro ejemplo de la discriminación de género. Uno,  que no se puede tomar a la ligera: se le crítica a la mujer porque su obligación es estar linda. “La mujer que muestra sus canas está ‘afeando’ la presentación del informe”, como si la mujer fuera un objeto decorativo y adornar fuera su función principal.

Evidencia también el culto forzado a la juventud, que no ve en las canas o los pliegues de la piel la experiencia que dan los años y que no deberían ser motivo de vergüenza ni para hombres ni para mujeres.

El grupo Espacio Encuentro de Mujeres que lucha por los derechos femeninos, hizo antes, en sus redes sociales, una campaña con el mensaje “Qué esperamos las mujeres después de la pandemia”, donde también se invitó a las personas a compartir sus deseos y expectativas.

Sin tiempo para tintes

Para quienes no lo saben, evitar que se asomen las canas puede requerir de teñirse cada 15 días, y es un proceso que requiere como poco dos horas. Los salones de belleza se encuentran cerrados, lo cual dificulta este procedimiento.

El resto del personal femenino de salud  o que trabaja en áreas que han seguido funcionando durante la cuarentena se han visto frente al mismo desafío, sin poder cumplir con la norma social que exige a la mujer estar bien arreglada; antes que nada, incluso antes que trabajar por un país que esta semana reportó en un solo día 1000 casos de Covid19.

¿Qué es más importante: las canas, el peinado, el vestido de los profesionales o el tema, crítico, del que se está hablando? La respuesta es evidente, pero en la práctica se sigue comentando ese detalle y la mujer es señalada por esa supuesta falta.

La hija de la doctora y epidemióloga Lourdes Moreno compartió un tuit donde habla sobre las críticas que se le hacen a su mamá. Y no ha sido ella el único blanco de esos ataques.

La misma exigencia no se hace a los hombres. Durante las conferencias de prensa las canas femeninas no son las únicas presentes. Los hombres también las luce, pero de eso no se comenta.

notepinteslascanas1 - Y si la doctora no se pinta las canas ¿importa?
No existe el mismo reclamo, como tampoco se hace en la sociedad, con las canas de los hombres. En la foto, el actual ministro de Salud.