a6fff7ea65f0359151a95a397e2efaeb - Úrsula María Probst, arte actual

¿En qué consiste la curaduría?
Hay diferentes formas de trabajo curatorial, por ejemplo, ser curador en un museo, que es quien se encarga de cuidar el estado de la colección y preparar exhibiciones basadas en conexiones que encuentre entre esas obras. Yo soy una curadora independiente, trabajo con diferentes instituciones, con galerías y también con arte en espacios públicos. Es muy importante para mí el proyecto Fluc Viena, que es un espacio dirigido por los propios artistas, diferente a las galerías.

¿Qué tipo de curadora se considera usted?
Parte de mi trabajo como curadora es también decidir a quién voy a invitar a una exhibición. Siempre estoy buscando artistas.  Hablo sobre sus proyectos, voy a su estudio y observo si es un buen trabajo o no. Si lo es, seleccionamos cuál sería la mejor pieza para mostrar. Yo soy de mente abierta y me gusta llamarme “curadora de artistas”, porque mi meta es hacer a los artistas y a sus obras visibles, y esa es la razón por la que me dedico a esto, para darles a los creadores la posibilidad de mostrarse.

¿Cuál es su opinión sobre la crítica de arte? ¿Es la contraparte del trabajo curatorial?
El término de crítica de arte se ha vuelto complejo en nuestros días. Yo la ejerzo, pero siempre  tratando de hacer el  nexo entre el artista, su obra y la audiencia, así que es más una forma de análisis que un juicio. Es una descripción, pero también es analizar la obra.

¿Podríamos pensar entonces que el espectador puede realmente disfrutar una obra de arte si esta es previamente analizada por un curador o por un crítico?
¡Por supuesto! Es lo que espero siempre. Ese es un punto muy importante, porque es un trabajo muy duro escribir sobre arte: tienes que ser un buen escritor, entender el arte como si fueras un artista, y además encontrar un estilo que el espectador o el lector no solo comprenda, sino que disfrute. Encontrar un lenguaje en el que expreses algo muy complicado de la forma más sencilla posible, pero que además sea significativo y certero. Esa es una gran búsqueda en el mundo del arte hoy.

El arte en espacios públicos es un tema recurrente. Mucho se dice de poner al espectador enfrente de la obra…
En Viena tenemos muchos proyectos en espacios públicos e instituciones que las patrocinan, y no solo en las áreas urbanas, sino también en el campo. Más que ponerla frente a él, es también grandioso dar a la audiencia el sentimiento o la emoción de descubrir una pieza de arte dentro de su entorno y que no esperaba. Creo en la oportunidad de que se produzca el encuentro.

Aunque el arte siempre ha sido contestatario, parece haber una tendencia de la crítica social y política como tema de la obra de arte.
Uno de los temas o discusiones de hoy es sobre la responsabilidad del arte para la comunidad. También en Europa hay una tendencia de que el arte tiene que ir sobre diferentes temas que estén cercanos a la dinámica urbana o que planteen preguntas sociales o económicas.

¿Cuál es, a su juicio, la estética que se maneja en el arte actualmente?
Hay una estética de la mala pintura en Europa desde 1980, y esto es muy importante, porque se supone que el arte debe ser bello, y la gente piensa que el arte debe ser hermoso, pero no es así necesariamente. Yo también me siento atraída hacia la belleza y me gusta la belleza, pero también es cierto que  hay un poder detrás de lo feo.

¿Cree que es más poderosa la fealdad que la belleza?
Eso depende, a veces también la belleza puede ser chocante.

Trabajó con Louise Bourjois, una de las artistas más relevantes del arte contemporáneo. ¿Qué representó para usted?
Fue una gran experiencia. Ella era una persona que se molestaba rápido, de cierta forma [risas], pero al mismo tiempo era muy adorable. Fue una gran influencia para mí y para el feminismo; siempre me decía que es necesario tener actitud como artista y  encontrar cuál es la responsabilidad del arte. Ella era un poco control freak, debo decir, y de mis años con ella conservo un cheque que me dio para comprar un rollo de Polaroid. Yo pagué con mi dinero y conservé el cheque con su firma.

¿Cuál es el rol de la mujer en el arte? 
Está jugando un papel muy importante, quizás más que nunca, pero el hecho es que en el mercado del arte los precios del arte hecho por mujeres están muy por debajo del hecho por hombres. También en muchas exhibiciones siempre hay mayor cantidad de artistas varones que mujeres. Yo trabajo mucho para mostrar arte femenino y lograr un equilibrio futuro entre ambos.

Perfil: Úrsula María Probst vive y trabaja en Viena, Austria. Es historiadora del arte, crítica de arte, curadora y artista. Ha escrito para revistas como Kunstforum international, Artmagazine, Modern Painters, Umelec, Springerin, Präsens, Spike Art Quarterly, Dérive, Vienna Art Week Magazine, y enseña en cursos y seminarios en la Universidad del Arte de Linz. Estuvo en Panamá para participar de la exposición de Artes Visuales “Mujeres Alcanzando la Luz” en la Casa Museo del Banco Nacional.