a54c198737a1558bd1ab1ece66f72ea6 - Las panameñas ¿nos sentimos bellas?

 

Es una creencia popular que las mujeres vivimos eternamente inconformes con nuestra apariencia física, pero, ¿podría  no ser así?, ¿que algunas sí están satisfechas con su imagen?

 

Según uno de los indicadores de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS, por siglas en inglés) 2013, de la Contraloría General de la República con apoyo de la Unicef, las mujeres panameñas de 15 a 24 años están satisfechas con su apariencia física.

 

Dentro de la encuesta se midió la “Satisfacción de vida en mujeres de 15 a 24 años en la República”, y entre las características que se tabularon están vida familiar, amistades, centro educativo, trabajo actual, salud, ambiente donde se vive, modo en que otros la tratan, apariencia física e ingreso actual.

 

En primer lugar quedó la apariencia física. Resultó que de 313 mil 29 encuestadas, el 98% respondieron estar “muy satisfecha” con su imagen. En segundo y tercer lugar quedaron la salud (97%) y la vida familiar (94%).

 

“Es un pilar de supervivencia el hecho de que uno piense ‘yo valgo, yo luzco como quiero lucir, yo soy como quiero ser”, José Forteza.

 

‘Yo valgo’. “Partamos de que estoy convencida de que para lograr éxito, seamos hombres o mujeres, debemos tener un alto nivel de autoestima y satisfacción personal con nosotros mismos; es lo único que nos puede dar seguridad personal (aunque no necesariamente inteligencia emocional).  Es imposible ser exitoso sin ello”, dice Gisela Álvarez de Porras, abogada y presidenta de Voces Vitales.

 

Valentina Collado, editora de moda de Vogue México y Latinoamérica, piensa  que esto va con ser segura de ti misma. “La seguridad es algo muy importante, esencial. A una persona segura realmente le pueden decir, le pueden escribir, criticar, hablar, le pueden ver de la manera que quieran, y ella no va a hacer cambios. La seguridad te va a proteger porque eres la más importante, porque tú te tienes que querer a ti porque al final eres tú y ¡ya!”

 

Para su colega, José Forteza, editor senior de Vogue Latinoamérica, el tema responde a lo que la mujer sí puede controlar. “Tú puedes ser una garantía de lo que quieres ser y proyectar, lo demás se te va de las manos”.

 

“Es un pilar de supervivencia el hecho de que uno piense ‘yo valgo, yo luzco como quiero lucir, yo soy como quiero ser’, aunque lamentablemente no sea suficiente”, añade Forteza.

 

Otro punto que destaca de Porras sobre los resultados de la encuesta es que “siendo un hecho cierto los grandes índices de violencia de género en nuestro país (1 de cada 6 mujeres experimenta violencia física), no estoy tan segura del contexto en que se expresa esa satisfacción con la apariencia física. Es probable que se esté manifestando precisamente en relación con la satisfacción de otra persona [pareja], más que la personal”.

 

Entre los resultados de la encuesta, las mujeres de estratos socioeconómicos más bajos están aún más satisfechas con su apariencia física (60 mil 777) que las de estratos socioeconómicos más altos  (57 mil 672). 

 

De Porras estima que la mujer de estratos más bajos quizá no tenga tanto tiempo disponible para preocuparse “por nimiedades y si me gusta esto o aquello”. Quizás la imagen no sea importante para ella en su día a día, pues su preocupación es alimentar a su familia.

 

En tanto, la agente de modelos y organizadora de concursos de belleza Tania Hyman considera que las mujeres panameñas de estratos socioeconómicos más bajos están convencidas de que se ven muy bien, aun cuando no tengan la figura que otras quisieran. Se sienten bien como están.

 

Tanto Hyman como el peluquero Giovanni Spirito coinciden en que a la mujer latina le gusta verse bien, trata de estar maquillada y llevar su cabello bien arreglado.

 

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No tan bonito. Para la socióloga y directora del Centro de la Mujer Panameña, Cecilia Moreno, “para muchas mujeres la seguridad está en cómo se ve a sí misma, por encima de lo que puede hacer o su equilibrio emocional”.

 

Moreno menciona que por apariencia se debe considerar desde el físico hasta la ropa, maquillaje, accesorios y demás. 

 

“Si yo tengo la mejor cartera, un buen vestido, el mejor maquillaje, yo valgo, pero si no tengo esos artículos o mis medidas no son perfectas no tengo valor”, afirma la socióloga. “Esas son creencias falsas que no nos liberan, nos sentimos atadas a esa presión, por lo que a veces hacemos cosas que atentan contra nosotras mismas para conseguir esos bienes”.

 

Por su parte, Hyman reconoce que la mujer está muy presionada por cómo se ve y busca soluciones radicales, como las cirugías plásticas que van en aumento. “Lo veo en los concursos de belleza, cuando una chica gana automáticamente salen estos ‘asesores’ a decir que tiene que hacerse cirugías plásticas, y muchas veces consideramos que no son necesarias, que son cosas que pueden arreglarse con maquillaje correctivo, pero la presión está allí”.

 

“Las panameñas son susceptibles al bombardeo de los medios de comunicación que inducen a la mujer a alterar su físico, incluso por encima de su salud”, señala Moreno.

 

“Para lograr éxito, seamos hombres o mujeres, debemos tener un alto nivel de autoestima”, Gisela Álvarez de Porras.

 

Desigual. La MICS 2013 señala que los puntos más insatisfactorios para las panameñas son el ingreso (51%) y trabajo actual (22%).

 

“En Panamá está estadísticamente comprobado que la mujer estudia más que el hombre y recibe una remuneración menor que el varón por el mismo trabajo, y que además del de trabajadora tiene que desempeñar el rol de madre y cabeza de familia en el 25% de los casos; no me sorprende que no esté satisfecha con su salario o con tener que trabajar y prefiera señalar que está más contenta con su físico”, señala Gisela de Porras.

 

Las políticas salariales en Panamá no han cambiado, asegura Cecilia Moreno; las mujeres tienen los ingresos más bajos a pesar de que algunas empresas están ganando más. Para ella, los salarios actuales serían considerados buenos hace 30 años, pero con el alto costo de la vida, los sueldos de los trabajadores de rangos medios y bajo no alcanzan para satisfacer ciertas necesidades.

 

A pesar de las dificultades salariales que golpean a la mujer, algunos entrevistados consideran que las panameñas sacan de sus ingresos un presupuesto para el salón de belleza y ropa.  

“Yo sí creo que la mujer saca un presupuesto no solo para el salón, sino para ropa, accesorios y verse bien”, dice Giovanni Spirito, y con esto coincide Tania Hyman. Es más, Gisela de Porras se ve a sí misma en ese renglón, “sí señora.  Del mío [salario] lo es”.

 

La abogada señala que las mujeres constituyen el 50% de la población,  sin embargo, según la Pirámide de Población por Sexo del  Censo de 2010:

 

• El 70% de las personas que viven en pobreza extrema corresponde a mujeres.

 

• El 3% de las mujeres indígenas es analfabeta.

 

• La mayoría de las mujeres que trabajan lo hacen en la economía  informal.

 

• En el 27% de los hogares panameños, la mujer es la cabeza  de familia.

 

• Las mujeres están mejor educadas, pero ganan 65% del salario de los hombres por igual trabajo. 

 

“Ante toda esta desigualdad, si lo único que me queda es sentirme a gusto con cómo me veo, es lo que me mantiene viva, lo considero una respuesta y un hecho perfectamente aceptable”, finaliza de Porras.

 

Yomatzy Hazlewood, Miss Panamá Universo 2014.