8223773f9a3f3ecc0a2773a260c45012 - Figura y voz del fútbol

Una foto de Mario Alberto Kempes con la camiseta albiceleste, en la que se ve su espigada figura con la larga melena y los brazos en alto celebrando un gol, la representación más genuina de lo que fue la Copa del Mundo de 1978 celebrada en Argentina, nos evocó aquella época gloriosa del fútbol argentino y de este ilustre exjugador y hoy comentarista.

Kempes fue el primer “Matador” que tuvo el fútbol internacional, un mote con el que se reconoce todavía al que fuera el número 10 de la selección argentina con la que se coronó en 1978, por primera vez, campeón del mundo, y donde se erigió como el máximo artillero con seis goles. Hoy, a sus 59 años, sigue activo como comentarista en  la prestigiosa cadena deportiva ESPN.

En días pasados estuvo de visita en Panamá y compartió impresiones con los medios. Uno de estos encuentros fue un conversatorio con un grupo pequeño de periodistas y dirigentes de la Liga Nacional de Ascenso en el restaurante Los Años Locos, donde intercambió opiniones.

Sin la elocuencia habitual de algunos de sus coterráneos, pero atento, conversador, sencillo y amable, habló de todo un poco, centrándose en detalles de nuestro fútbol nacional y dando sus diagnósticos; así fue evidente que a pesar de estar fuera de la cancha, sigue apegado a esos principios que recibió desde pequeño. “El que nace con el fútbol debajo de los brazos muere con él debajo de los pies”, fue su primera respuesta para definir la pasión que sigue sintiendo por este deporte fuera de la cancha, ahora en su rol de comentarista.

“No sé si con la misma intensidad, pero de alguna manera lo que uno transmite es más o menos lo que uno ha vivido. Es decir, yo respeto a todos los periodistas por encima de todo, ha habido periodistas y técnicos que no han jugado, pero han sido grandes; a mí me gusta decir todo lo que veo. Podemos tener opiniones diferentes de un mismo partido, si no, no hubiese polémica, yo podré hacerlo mal o bien, pero nunca engañar. Alguien puede estar viendo el mismo partido que yo en un televisor más grande o más chico, pero es la misma jugada, y uno que lo ha vivido  desde adentro lo dice como lo siente. El periodista podrá tener otro concepto de esa misma jugada, pero el final va a ser lo mismo”, reflexionó Kempes.

Mario Alberto Kempes con la camiseta albiceleste, celebrando un gol durante un juego de la Copa del Mundo de 1978 realizada en Argentina.

Recordó sus comienzos desde chico, con un balón de trapo, con uno de plástico o  de cuero, que para entonces dice “era un milagro”, y con la pelota que fuera, corrían las calles polvorientas de la barriada en su natal Bell Ville, provincia de Córdoba, y recuerda que  se veía la picardía sana para jugar al fútbol. Lamentablemente, el tema de la picardía, subraya Kempes, se ha distorsionado. “Ahora es cuestión de engañar, ya no es picardía,  una tirada al suelo antes  el árbitro te gritaba que si la volvías a hacer te echaba, hoy  no. Es como si los jugadores fueran de cristal, los tocan y terminan dando vueltas con gritos y quejidos. Antes  te pegaban, te dolía, te levantabas y seguías jugando, el agua bendita te curaba, hoy es el spray, y no pasaba nada. Ahora  se centran en tratar de engañar al árbitro”, explica, y lo resume  con esta frase: “Hoy el fútbol tiene más artistas que  Hollywood”. Desde antes de la eliminatoria pasada, Kempes siempre ha tenido buenos comentarios para el fútbol panameño, y en una ocasión (28 de diciembre de 2005) durante la gestión de Ariel Alvarado como presidente de la Federación de fútbol, se pensó en Kempes como técnico de Panamá y hasta se hizo público el anunció de su fichaje, pero no se concretó. “Todavía está latente la idea, acá, allá o en cualquier otro lado”, aseveró. “No es que los haya seguido y que haya dicho ‘voy a seguir el fútbol panameño’, he visto no muchos partidos, me gustaba la  forma de jugar, la seguridad, el buen toque y la velocidad. Se le veía un equipo muy  competitivo, que podía ganar o perder,  jugar bien o mal, pero no rendirse, y eso es lo que uno va viendo de los jugadores”, señaló.

Comentó que en dos minutos no se puede predecir qué va a pasar en el fútbol, haciendo referencia a la derrota de Panamá contra Estados Unidos el 15 de octubre de 2013, que lo tuvo a un tris de clasificar al repechaje. “Esos son los golpes trágicos que te da el fútbol. Ustedes estaban adentro, yo estaba muy contento de que ustedes iban a clasificar; hasta allí lo dejo”, precisó. Y aconsejó a los jugadores que no pueden dejar perder ese espíritu guerrero, “la suerte hay que buscarla, no te va a llegar del cielo”.

Conversando sobre el biotipo del jugador panameño, dijo que no todos son iguales, unos son más fuertes, otros habilidosos. “Creo que el panameño se puede adaptar al mejor fútbol, siempre que él lo quiera, cualquier jugador que tenga ganas, hambre, no la necesidad de ir a jugar para ganar dinero pensando en mantener a la familia, claro que es necesario, pero lo mejor es cuando vos te vas a divertir”, apuntó.

“El fútbol es diversión, el fútbol tiene momentos y momentos, para mí el entrenamiento es el momento más sacrificado, cuando tenía que correr sin la pelota es lo peor que tenía que hacer, ahora cuando me daban una pelota podía estar dos horas allí tranquilamente y no te dabas cuenta. Los jugadores son todos iguales, están cortados con la misma tijera, tienen diferentes virtudes, pero habrá que ver qué quieres de él, no inventar con un jugador. El jugador es un niño, hay que saberlo llevar, darle las comodidades que tiene en su casa, y dejemos las concentraciones largas, lo que hace la diferencia es la mentalidad”.

Siempre ha tenido buenos comentarios para el fútbol panameño, y en una ocasión  se pensó en Kempes como técnico de la Selección, pero su contratación no se llegó a oficializar.

Para Kempes, Alemania, Argentina y Brasil son sus favoritos para el Mundial de Brasil 2014, y Lionel Messi no tiene que ganar el Mundial para ser el mejor del mundo, porque ha habido jugadores que nunca han ganado un Mundial y nunca  dejaron de ser grandes. Sin embargo, apuntó que “no creas que si le vas a dar el balón a Messi él te va a solucionar todos los problemas. Te puede solucionar un partido con un gol o un pase, pero un Mundial no, ni él ni Ronaldo ni todas las figuras”, señaló.

Habló de líderes, y en ese renglón mencionó que hay los que gritan y otros que juegan, que hablan con los pies y  son “aquellos famosos que se ponen el equipo al hombro”. También habló de otros que te hacen reaccionar, que a lo mejor no gritan, pero jugando hacen que el equipo se motive, te hacen ver que el esfuerzo de todo el grupo tiene que ser superior al de uno solo.

En el caso actual de Messi, dijo que “el de los últimos partidos no está para definir nada, para desgracia de nosotros [los argentinos], que había comenzado bien después de la lesión, pero  ahora no se lo ve bien, está un poco apático, y hoy futbolísticamente para mí  no está, Cristiano está superior a él”. No cree que Messi se esté cuidando para llegar bien al Mundial como dice mucha gente. Y la conclusión de todo en el fútbol, afirmó, es “que el equipo te lo hace el grupo”.