20oct rosalarreategui01 - Rosa Larreátegui: 'La dieta clásica del panameño debe cambiar'
Es posible fortalecerse previo a un diagnóstico de cáncer e incluso alejar la enfermedad, afirma Rosa Larreátegui, nutricionista en el Centro Hemato-Oncológico de Panamá. Este 27 de octubre, Larreátegui será la expositora de la conferencia “El cáncer y la alimentación”, en el hotel Westin de Costa del Este, y adelanta aquí parte de sus premisas anticáncer.

¿Está influyendo negativamente la comida criolla en la incidencia del cáncer?

Sí. La dieta clásica del panameño tiene que cambiar. Se consumen muchas frituras y pocas frutas y vegetales. Si se hace un análisis del exceso de peso en la población, este va en aumento. En  2003 más del  50% de la población tenía sobrepeso u obesidad; en 2014 la cifra se elevó a 67%, de acuerdo con la Encuesta de Niveles de Vida 2003 y el Monitoreo de Salud Nutricional del Ministerio de Salud 2014. Estas cifras son alarmantes y nos indican que debemos enfocarnos en la medicina preventiva para tratar males que aquejan a nuestro país.

El origen del cáncer se puede producir por exceso de peso. Esa grasa contenida en el cuerpo, sobre todo la identificada en la región abdominal. Si tienes exceso de grasa abdominal, esa grasa produce sustancias inflamatorias que alteran las células de tu cuerpo y  conllevan a un desarrollo del cáncer y otras enfermedades crónicas como la diabetes. Por ello, existe una estrecha relación entre cáncer cérvico-uterino y de colon, entre otros órganos que ocupan la zona abdominal.
Sábila, noni, borojó, son promocionados como  anticancerígenos. ¿Son verdaderamente alimentos  milagrosos?
No, no existe alimento milagroso. Debemos ser cautelosos con las modas alimentarias. En el pasado, el alto consumo de noni provocó alteraciones hepáticas porque  es tóxico para el organismo. No existe alimento milagroso, ni sábila ni borojó ni noni.

Sin embargo, existen alimentos fitoquímicos con potencial antioxidante que pueden estimular el sistema inmune a reducir el crecimiento de células cancerosas y prevenir el daño celular que conlleva al cáncer. Dentro de estos alimentos protectores de cáncer están: Ajo y cebolla (alicina); tomate, sandía y toronja (licopeno); uvas, ciruelas, fresas (antociacinas);  zanahoria, zapallo y mango (carotenos); papaya, melón Cantaloupe, naranja (flavonoides); espinaca y espárrago (luteína y zeaxantinas); brócoli, repollo y coliflor (indol y sulforafano). Estos alimentos también contienen vitaminas y minerales en abundancia que tienen un efecto antioxidante como las vitaminas C y A, magnesio, selenio y zinc. De allí  la importancia de consumirlos en variedad.

¿Qué presión ejerce el azúcar en la aparición de células cancerígenas? 
La relación entre el azúcar y el cáncer es indirecta. El alto consumo de azúcar y alimentos procesados con gran cantidad de esta (sodas, dulces, jugos procesados) aportan calorías vacías que promueven el exceso de peso, y este a su vez aumenta el riesgo de desarrollar cáncer. Si consumes cantidades de azúcar lo único queganas son las calorías vacías, sin aportes  como  vitaminas, minerales, etc.

El azúcar común de mesa no es el único que hay que evitar. Hay una gama de productos  procesados que lo contienen. Por ejemplo, un jugo de cartón de 200 mililitros puede contener hasta 7 cucharaditas de azúcar; una gaseosa de 8 onzas puede tener hasta 12 cucharaditas de azúcar. Estas bebidas procesadas tienen una gran cantidad de aditivos que se usan como preservantes y tienden a enmascarar el alto contenido de azúcar. Por esta razón debemos darle prioridad a las frutas enteras, a jugos o licuados de frutas naturales y evitar, en lo posible, los alimentos procesados.

¿Qué beneficios aporta la producción local para procurar una buena alimentación? 
En Panamá debemos considerarnos afortunados porque tenemos una variedad de frutas y vegetales con propiedades antioxidantes. Se dice que debemos comer un arcoíris de colores todos los días; entre más intenso sea el color de la fruta o vegetal, mayor es la cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes. Del color naranja tenemos  papaya,  naranja, melón y mango. En color rojo están la fresa, tomate, toronja y sandía. En verde tenemos el brócoli, la coliflor y la espinaca. De color blanco tenemos el ajo y la cebolla. Todos con sustancias antioxidantes importantes como se explica previamente.
¿Cuáles son los ‘no’  de la alimentación antincancerígena? 
Las frituras. Los alimentos ya traen su propia grasa, así que podemos utilizar poco aceite cuando cocinamos, para evitar que se adhiera a las sartenes. Evitar los productos procesados como el pepperoni, el salami y demás embutidos. Se recomienda limitar el consumo de carnes rojas  a no más de dos veces por semana e introducir más pescados y mariscos a nuestra alimentación. Evitar las gaseosas, por su alto contenido de azúcar. En un principio estos productos fueron creados para “ocasiones especiales”, pero ahora se consumen de manera rutinaria en grandes cantidades. Podemos reemplazarlos por agua o jugos o licuados de frutas naturales.
¿Por qué hay personas que siendo muy rigurosas con su alimentación, les sale un diagnóstico de cáncer? 
Debemos recordar que el cáncer tiene un origen multifactorial en donde juegan factores genéticos y ambientales, al igual que los estilos de vida. Es decir, que nuestra carga genética y nuestros estilos de vida están interconectados. La dieta, el peso corporal y la actividad física tienen un rol vital en la prevención del cáncer.
Lo realmente valioso es que se practique una alimentación variada y saludable. Los factores genéticos no los podemos controlar, pero podemos encontrar un balance con la adopción de estilos de vida saludables.
¿Se debe volver a comer al estilo de las abuelas? 
Para mí comer como las abuelas significa que debemos desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo. Eso concuerda con nuestro ciclo circadiano, que es nuestro reloj interno que no podemos cambiar. En los últimos años hemos invertido nuestros hábitos por la vida agitada que llevamos. Ha causado que extendamos la jornada laboral; los tranques nos hacen llegar más tarde al hogar con pocos deseos de cocinar. En el afán de hacernos la vida más práctica y sencilla, hemos dejado la nutrición como última prioridad, algo que debemos corregir para gozar de una vida más saludable y placentera.
Hay que hacer un cambio de chip, entender que para sentirse bien hay que actuar bien;  para que nuestro cuerpo se sienta mejor  tenemos que ayudarlo con  los nutrientes que necesita diariamente. Si comes pesado en la noche, ¿qué pasa? Duermes mal, no se digieren bien los alimentos  y promueves mayor ganancia de grasa corporal. Nuestra velocidad metabólica arranca intensamente en las primeras horas de la mañana y se reduce progresivamente desde las 6:00 de la tarde. Por esta razón no debemos ingerir cenas copiosas. Nuestro organismo desde las 9:00  de la noche empieza a enfocarse en otras funciones.  Recientemente, el científico que estudió el ciclo circadiano ganó el premio Nobel de Medicina.
 ‘Tips’ para una ingesta balanceada
Según las recomendaciones del  Instituto Americano de Investigación en Cáncer, se debe:
• Consumir cinco porciones de frutas y vegetales al día.
• Consumir granos enteros (integrales) y menestras con cada comida.
• Hacer actividad física mínimo 30 minutos diarios. Mantener un bajo consumo de grasas y alimentos con alto contenido de azúcar.
 • Mantener adecuada hidratación.
• Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y cigarrillo.
El diseño del plato
En la sección de granos, que sean preferiblemente de origen integral, como arroz, pasta, tubérculos. Solo 1/4 o 25% del plato corresponde a las carnes, como pollo, pescado, marisco, res o huevo.
En nuestro país las carnes representan la mitad del plato y el arroz la otra mitad. Siguiendo este ejemplo, un desayuno podría ser pan integral, huevo, frutas y una porción de lácteos.
En el almuerzo, la nutricionista Larreátegui recomienda reducir la ingesta de arroz debido a que la dieta tradicional del panameño carece de balance. También aconseja reducir la porción de proteínas e incluir vegetales.
Como postre o merienda podemos incluir frutas.