Alegre Attias Revista Ellas 2021 - Estudiar y ganar experiencia a favor del arte en Panamá

“¿Qué es eso?”, “¿Qué vas a ser con eso?”, llegó a escuchar Alegre Attias cuando mencionó que quería estudiar cine.

“Todo el mundo en Panamá me decía que estudiara algo práctico, que estudiara negocio, contabilidad o algo que me pudiera servir en mi vida”, recuerda. Llegó a considerar esas opciones, aunque no le interesaban. Tenía 13 años cuando pensó en dedicarse al cine, una carrera que para ese entonces no sabía si se podía estudiar.

Recuerda que en esa época, hace unos 10 años, no se hacía mucho cine en Panamá y no conocía de cerca a nadie que hubiera estudiado esa profesión. Pero investigó en internet y encontró que sí era una opción.

Ahora Alegre, de 23 años, tiene un título en Estudios Cinematográficos y Medios de Comunicación, egresada de la Universidad del Sur de California (University of Southern California, USC) y trabaja desde hace un año en un estudio en Los Ángeles.

Coordinadora de producción

Alegre labora en Bipolar Studio. Trabaja desde casa. Se encarga de coordinar,  supervisar todos los proyectos y a los artistas, comunicarse con las agencias y mantener los horarios y reuniones. “No soy artista en sí en este trabajo, pero estoy aprendiendo de todos lados. Estoy muy involucrada en el proceso de producción, de arte, y la estoy pasando muy bien. Es súper divertido e interesante ver cómo [en el estudio] han logrado hacer todos estos proyectos. Yo no sabía nada de animación”, cuenta desde su residencia en Estados Unidos.

En Youtube está disponible una producción que fue realizado por el estudio donde ella trabaja y que ha alcanzado más de 25 millones de visualizaciones en la plataforma. El video narra la historia de una persona y su mascota. El concepto se escribió antes de pandemia, pero casualmente coincidió con lo que estaban viviendo muchas personas que permanecieron en casa por el Covid.

En ese proyecto trabajaron por cinco meses durante la pandemia. Fue lanzado en diciembre de 2020.

Traer sus conocimientos a Panamá

Alegre tiene cinco años viviendo en Los Ángeles, incluido los cuatro años que estuvo en la universidad. La carrera de Estudios Cinematográficos y Medios de Comunicación, que ella estudió, abarca la historia y el análisis del cine, “no era agarrar una cámara y filmar, era como toda la teoría, por decirlo así, siento que lo puedo aplicar a muchas otras cosas”.

Desea ganar experiencia para, en algunos años, traer todo ese conocimiento a Panamá. “Estoy tan feliz porque desde que me fui de Panamá, ha aparecido mucho más cine de lo que había cuando yo estaba creciendo“.

Menciona por ejemplo, en el arte en general, lo que ha logrado el artista panameño Sech reconocido mundialmente por su música. “No lo puedo creer. Creciendo pensé que no era posible y hoy mucha gente de Panamá es reconocido por el mundo y prueban que sí, que puedes estudiar arte, puedes contribuir y hacer una vida de eso y te puedo ir bien”, expresa la joven quien desde niña se ha sentido atraída por la música.

Alegre Attias Cine Ellas - Estudiar y ganar experiencia a favor del arte en Panamá
Alegre Attias labora desde hace un año en Bipolar Studio en Los Ángeles. Trabaja en remoto.

Reconoce que en Panamá hay mucho talento no solo en cine, sino en todo tipo de arte. “Veo pintores panameños, escultores, músicos, y hace falta una industria con un poco de fundación, ese talento no se ve muchas veces en otros lados del mundo, ni siquiera en Panamá”. Por ello le gustaría en un futuro tratar de construir una base sólida para que la gente de nuestro país, que ya tiene el talento, también tenga las oportunidades de dar a conocer lo que hace.

“Estoy construyendo mi experiencia todavía, acabo de entrar a trabajar, llevo nada más un año, todavía no estoy lista para cambiar cómo funcionan las cosas en cualquier lado, pero me gustaría seguir construyendo eso para poder apoyar a otra gente también en mi país“, detalla Alegre.

Para aquellos jóvenes que, como ella, quieran dedicarse al cine o a las artes, y piensan que no es posible, ella les dice que sí vale la pena. “Necesitamos más gente  dispuesta a estudiar y aprender lo que más pueda, trabajar, ganar experiencia para así traerla de vuelta en Panamá como yo quiero hacer. Si decidimos no tratar del todo y no dejar que la gente talentosa pueda desarrollar ese talento, entonces el arte en Panamá no va a seguir creciendo como podría“.