8df5f8b1128ca04d8747ceb4a2fb83ca - Ela Urriola

 

De todos los géneros ¿por qué decidirse por la poesía? Escribo poesía desde los 16  años, y aunque he obtenido un par de menciones, no he expuesto mi trabajo poético de manera sistemática. Quizás la razón de entrar en un concurso estuvo motivada por el hecho de que me hicieran una segunda lectura. Cuando el libro llegue a los lectores será un honor y un reto exponer un tema tan íntimo y universal como lo es el amor, especialmente el amor erótico, el amor que nace de las vicisitudes cotidianas.

 

¿Cuándo nevará sobre la arena? El título La nieve sobre la arena revela una contradicción, una especie de imposibilidad que hace alusión a la lucha de contrarios que, a fin de cuentas, es el ser humano. Amamos, odiamos, caemos, nos levantamos. Si la caída se contrapone al vuelo (y tras haber sentido el fango tenemos, pese a todo, las ganas de volar), ¿por qué no hilvanar los opuestos y convertir lo que a primera vista parece imposible en una metáfora sobre el amor? La nieve puede quemarnos las manos del mismo modo que la frialdad del desierto puede calar los huesos de cualquier ser humano. Y sin embargo, en la naturaleza humana  subyace al mismo tiempo la voluntad de conciliar los contrarios y encaminarnos a lo que algunos llaman armonía. Pero ese ya sería otro poemario. 

 

La forma del poema siempre es tan importante como el contenido… Para la forma he empleado un recurso visual: los títulos todos tienen una doble lectura. Es decir, en el título de cada poema hay letras más grandes que otras, que en conjunto le dan vida a un segundo título. La intención de esto es, en primer lugar, llamar la atención sobre el hecho de que siempre hay una perspectiva diferente a la nuestra, y en segundo lugar, aspiro a demostrar que esa segunda lectura es decisiva para la comprensión humana, incluso la de nuestra propia vida.

 

Es una empresa difícil un poemario sobre el amor… ¿es este el amor al que hace referencia la filosofía, como una fuerza totalizadora? El amor como tema es inagotable y al mismo tiempo puede percibirse como un cliché. Mi poesía sobre el amor no es romántica en absoluto. Es una poesía que se suda, que se sufre, que te desvela, que nace de los suspiros o de la necesidad de respirar. Y es el amor a todo, como lo plantea la filosofía, incluso a aferrarse a la vida. 

 

La poesía es, de cierta manera, un medio de acceder a un mejor disfrute de este mundo. ¿Cual sería la forma para acercar al lector común a ese placer? Con la poesía sucede lo mismo que con la filosofía, a veces se percibe como distante, como algo fabricado, estructurado e inalcanzable, pero tanto la filosofía como la poesía están cerca de la vida. Entre más simple, más sencilla, es más real, así que no se trata solo de escribir, sino de leer poesía. La forma en que se nos presenta o se nos enseña en las escuelas. Yo enseño a jóvenes y adultos y sé que la manera de llegar al conocimiento tiene que partir de eso, de lo esencial, de lo básico, solamente así puede el otro identificarse con lo que le muestras.

 

¿Qué poetas le gustan como lectora? Neruda siempre estuvo muy cerca; Mallarmé, Verlaine, Baudelaire; los surrealistas como Paul Eluard… la poesía francesa sobre todo. Nosotros tenemos un continente lleno de colores, de sonidos, con poetas atemporales como Benedetti, Storni, Darío y hay muy buena poesía en Panamá: el universo de la poesía a los mortales.

 

Finalmente, ¿es un don de algunos iniciados? Yo creo que en todos subyace una naturaleza de poeta, de observador, de científico, de filósofo. Como dice [Karl] Jaspers, los niños son entes creativos y curiosos, pero los matamos; matamos esos filósofos, esos poetas, esos artistas, los matamos con la insensibilidad que les reproducimos, les cortamos las alas. Creo que hacemos eso con toda esta tecnocracia y con toda esta saturación de imágenes, y no necesariamente imágenes para despertar, sino para conformarnos con ellas. 

 

Perfil: Ela Urriola es licenciada en Filosofía e Historia por la Facultad de Humanidades, Universidad de Panamá y doctora en Filosofía Sistemática por la Universidad de Carlos (Karlová Univerzita), en Praga, República Checa. Se desempeña como investigadora y profesora del Departamento de Filosofía de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá. Es además pintora y escritora, faceta en que ha obtenido menciones honoríficas en los concursos de poesía León a Soto y Demetrio Herrera Sevillano, y en el de cuento Darío Herrera. Fue la ganadora del premio Ricardo Miró 2014 en la sección poesía con La nieve sobre la arena.

 

 

 

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