fc7a56d4690e98c14b310bf17ddba9af - El hámster, un tierno y fugaz compañero

Los hámsters, históricamente, figuran en los primeros puestos de los animales más escogidos por las familias. Son fáciles de conseguir, tienen un costo bajo y su manutención no es complicada, además de ser pequeños, sociables, simpáticos y aptos para espacios reducidos.

Todas estas características los hacen ideales para adultos informados sobre la especie y niños con supervisión, ya que el índice de mortandad de estos animales es alto, debido a cuidados erróneos y accidentes por una manipulación brusca o descuidos.

Hay muchas variedades diferentes de hámsters, y si bien sus requerimientos son similares, algunas de ellas son más territoriales que otras, su alimentación no es la misma,   tampoco la capacidad de convivir con sus iguales.

Un veterinario especialista en animales exóticos es la persona ideal para guiarlos luego de incorporar el hámster al hogar. Proporcionarles la comida incorrecta o medicarlos por su cuenta  puede  provocarles daños irreversibles.

Los hámsters no cumplen con todas las necesidades nutricionales si solo se alimentan de semillas. Frutas y verduras son parte de su menú, así como también comida balanceada peletizada especial para ellos, aunque esta no se consigue frecuentemente.

Con respecto al hábitat, las opciones son dos y cada una tiene sus pros y sus contras. Las peceras resguardan las corrientes de aire, pero son complicadas para limpiar y concentran la humedad, que puede ocasionar serios problemas. Las jaulas nos permiten un contacto más directo y mejor socialización, poseen bandejas extraíbles que facilitan el aseo y el hámster puede trepar, cosa que les encanta. Hay que tomar precauciones con la apertura correcta de los barrotes, para que no escape, ni quede enganchado y se lastime.

En ambos casos, la limpieza semanal es vital y se debe realizar con jabón sin perfume. Es importante tener un lugar alternativo para el animal  mientras se realiza la higiene del sitio donde habita en forma permanente.

LA SALUD DEL HÁMSTER

b4fc1f8d98378ffd83337a814d83a0ef - El hámster, un tierno y fugaz compañero

Los hámsters no se vacunan ni requieren constantes visitas al veterinario, pero es fundamental una correcta orientación profesional para prevenir posibles enfermedades por un mal manejo, expresa el doctor Julio Reyes, veterinario especialista en animales exóticos.

Reyes enfatiza que la salud de estos animales depende ampliamente de cómo se les cuide. Sus problemas más frecuentes son los respiratorios, abscesos en las bolsas donde almacenan su comida llamadas abazones, diarreas por falta de higiene o infecciones intestinales, sarna, parásitos, intoxicación por materiales indebidos en su hábitat o en las virutas para su cama, accidentes por juego con accesorios, golpes, etc.

Ante cualquier síntoma de alguna anomalía, se debe actuar rápidamente acudiendo al veterinario, ya que su fragilidad los hace muy vulnerables ante cualquier afección.
Debido a su fino olfato, los olores demasiado fuertes pueden hacerles daño, al igual que los ruidos molestos, gritos o audio  de cualquier tipo a muy alto volumen. Los nervios del hámster se alteran con facilidad y el estrés no solo causa problemas de conducta, sino también físicos.

SOCIALIZACIÓN Y LONGEVIDAD 

Son muy sociables si se les acostumbra desde pequeños a hablarles suavemente, tocarlos con cuidado y respetar sus horas de sueño, teniendo en cuenta que son animales nocturnos. Su longevidad es de dos a tres años y su corta vida puede ser un fuerte golpe emocional para un niño, aunque también una buena oportunidad de los padres para explicar a los pequeños acerca del ciclo de la vida y enfrentarlos con una realidad que tarde o temprano deberán experimentar.