c32371ee7d3e28927d64bb2e37a3430d - El Biomuseo despierta

 

De un lado, el Casco Antiguo; del otro, la nueva ciudad; y el mar, como un enorme espejo de agua, reflejaba la luz de las 9:00 de la mañana que llenaba el atrio del Museo de la Biodiversidad, donde un grupo de invitados especiales y la prensa nacional y extranjera se reunió para  la apertura protocolar de esta institución. 

Después de 14 años de espera, las damas vestidas en colores alegres y los caballeros con tonos claros, aguardaron durante algunos minutos el inicio de la ceremonia, presidida por María del Pilar Arosemena de Alemán, presidenta de la Fundación Amador; el Presidente de la República, Juan Carlos Varela; el arquitecto Anand Devarajan, miembro de Ghery Partners; y Bruce Mau, encargado del diseño de las galerías permanentes. 

 

“Hoy celebra Panamá. Este es un país chico y osado que ha traído un proyecto de primer mundo, además del Canal, que celebra desde el sustrato ambiental nuestro destino como nación”, expresó Arosemena de Alemán, haciendo referencia a la justicia poética de tener en este lugar prohibido a los panameños durante los tiempos de la Zona del Canal, un espacio que celebra los valores del país como una totalidad. Arosemena destacó que se trata de un proyecto que “si bien fue diseñado afuera, fue construido por manos panameñas”, haciendo referencia al grupo de más de 50 contratistas que ejecutó el proyecto. 

 

El presidente Varela hizo hincapié en que el Biomuseo no solo es único por sus componentes estructurales y de diseño, sino que es especial al tratarse de “un ejemplo de la cooperación entre la inversión privada y estatal”, y recordó que han pasado cinco administraciones desde su concepción hasta la apertura.  

Desde ahora están abiertas al público las puertas de la primera fase del Biomuseo, y de inmediato se dio comienzo a la ejecución de la segunda.

 

María del Pilar Arosemena de Alemán dio inicio a la ceremonia con un discurso.

 

Un edificio panameño. Con sus colores vibrantes, su techo deconstruido y sus cuatro mil metros cuadrados de superficie, esta obra del reconocido arquitecto Frank Gehry es imponente por su belleza, pero también por su significado. En entrevista exclusiva para Ellas, Anand Devarajan, socio de la firma de Gehry encargada del diseño del museo, explicó que el edificio  representa de manera plástica el nacimiento del istmo, que cambió radicalmente la biodiversidad terrestre y marina.

“La organización visual del museo trae el concepto de un puente terrestre. Arquitectónicamente es una especie de metáfora, y que en la realidad pareciera conectar un lado de la bahía con el otro lado del Canal. Se convierte en una representación simbólica del argumento que desarrolla el museo en su interior”.

 

Aunque el edificio guarda semejanzas en las líneas propias, que se han vuelto el sello de Gehry y que se observan en otras de sus construcciones alrededor del mundo, Devarajan explica que el objetivo fue crear un “edificio panameño”. “Para nosotros es un edificio panameño. Los colores, la geometría, el uso de los espacios, cómo funcionan y se integran los espacios exteriores, es algo que nosotros definitivamente hemos aprendido de usarlo en otros proyectos, pero nunca se verá de esta forma. Esto pertenece al país”.

 

Para lograr este objetivo, Devarajan cuenta que se efectuó una intensa investigación acerca de la cultura del país, en especial de la arquitectura representativa, como la antigua Zona del Canal, el Casco Antiguo y el rostro cosmopolita de la ciudad. Así se logró transponer esa esencia a un lenguaje arquitectónico de vanguardia. “Tomamos referencias visuales para tratar de crear algo único; para lograrlo hicimos más de una veintena de viajes [a Panamá]. La tarea era tratar de captar la diversidad, el sentido del lugar y de la cultura. Las formas del edificio buscan despertar una emoción en el que lo mira”. 

 

No obstante, el paso del plano a la realidad fue todo un reto. El arquitecto explica que el  principal fue llegar a un acuerdo sobre “cómo construir un edificio como este en Panamá, que es muy poco convencional en términos de cómo los panameños suelen construir”. Acerca de las diferencias entre la idea inicial y la obra terminada, comenta  que “el diseño no cambió, sino que evolucionó, como sucede en todas las construcciones”.

Anand Devarajan,  socio de Gehry Partners, y diseñador del edificio.

Secuencia de maravillas. Para Bruce Mau, encargado del diseño de las galerías del Biomuseo, la diferencia de diseñar un museo y otras edificaciones es la riqueza de posibilidades que ofrece. “La principal diferencia es que un museo comienza con contenido, con una ambición narrativa, porque quieres contar una historia, mientras que la mayoría de los edificios son como armazones vacíos”. Tuvo la difícil tarea de “ordenar la contingencia del origen de la  vida en el planeta en algo que pudiera comprenderse” a través de ocho galerías que componen la muestra permanente del museo. 

 

Por ahora, cinco de ellas están listas para recibir público: la Galería de la Biodiversidad, Panamarama, El puente surge, El gran intercambio y la Huella Humana están abiertas. Mau hace referencia a la relación de interdependencia entre cada una. “Las galerías funcionan en secuencia. Empezamos de la idea de entender qué es eso a lo que llamamos vida. Después pasamos a la manera en que Panamá se inserta en esta gran historia, desde su formación como un evento en la historia del planeta y como un experimento importante en la biodiversidad, luego con la presencia del hombre, y así sucesivamente”, manifiesta Mau.

 

La disposición de las galerías se corresponde con el diseño de la experiencia museística que querían lograr, para el que diseñaron un proceso llamado “Devices of Wonder” (dispositivos de asombro) que comienza por causar fascinación en el espectador. “Buscamos con el diseño producir la pregunta y suplimos las respuestas con los contenidos de la sala. De este modo podemos construir una experiencia diferente a la  tradicional, que te lo dice todo y te llena de información”, apunta Mau. 

Para el diseñador, la magnitud de este proyecto trasciende las fronteras del país. “De tal modo que considero que la historia de la vida es la de Panamá. De hecho, podríamos considerar que todo Panamá es el museo, cuyo lobby  está aquí, en este edificio creado por Gehry”.

Bruce Mau fue el encargado de diseñar las galerías permanentes.