Complejo de dormitorios de Ciudad del Saber, en Clayton. Cortesía

En la urbe capitalina convivimos con 17 edificios certificados LEED (Liderazgo en Diseño Ambiental y Energético, por sus siglas en inglés) por Green Building Council de Estados Unidos, y 64 edificaciones más esperan recibir la certificación, explica el ingeniero Roberto Forte, director ejecutivo del Panama Green Building Council, organismo adscrito a la entidad estadounidense. 

De hecho, sus oficinas ubicadas en Clayton son unas de esas 64 construcciones que esperan la certificación, luego de varias modificaciones hechas al edificio original.

El primer edificio certificado por LEED fue la Embajada de Estados Unidos en 2008. No fue hasta 2013 que otro edificio se certificó, la nueva sede de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) y de allí 15 más recibieron su reconocimiento por tratar de dejar su huella verde.

PARA SER VERDE

Un edificio de alto desempeño puede reducir 24% a 50% del uso de energía; de 33% a 39% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), 40% del uso de agua y 70% de desperdicios sólidos.

Pero, ¿cómo se llega a eso? Forte dice que para que un edificio sea considerado sostenible debe concebirse como tal desde su diseño y planos. “Todos los involucrados en la construcción deben reunirse para ver cómo es la mejor manera para construir”.

Se debe buscar reducir los impactos en el medio ambiente (comunidades y naturaleza) y considera el uso eficiente de los recursos financieros, sociales y ambientales.

Para un edificio verde se utilizan materiales de buena calidad y que puedan perdurar en el tiempo, ya que esto determina la durabilidad de la construcción y el menor costo de mantenimiento y reparaciones.

LEED solicita varios prerrequisitos antes de evaluar un proyecto. Uno de ellos es que antes de siquiera mover una piedra, se debe contar con un programa de control de sedimentos para que el material extraído y de construcción no salga de los perímetros de la construcción.

Otro es reducir el consumo de agua y energía mientras se construye el proyecto. Y todo esto debe ir sustentado con evidencia que pruebe que se cumplieron estos estándares.

Para obtener la certificación se suman los puntos obtenidos en varios apartados, pero  Forte considera que los cinco más importantes son Sitio sostenible, Energía y atmósfera, Eficiencia en el uso del agua, Materiales, y Calidad de aire en interiores.
De acuerdo con los puntos obtenidos se puede optar por Certificado (40 a 49), Plata (50 a 59), Oro (60 a 79) y Platino (80 o más). El límite es 110 puntos.

El ingeniero reconoce que son los comerciantes quienes entienden mejor el concepto de edificios verdes, debido a que estos espacios pueden arrendarse mejor, sobre todo porque varias empresas nacionales y extranjeras buscan este tipo de edificaciones.

En esto coincide Eduardo Araujo, vicepresidente de comunicación de Fundación Ciudad del Saber. Considera que el proceso de una certificación funciona como una herramienta de eficiencia que redunda en costos operativos más bajos y controlados.

Asimismo, el ingeniero Lucas Dawkins, jefe de infraestructura de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología, señala que las ventajas de trabajar en un edificio verde son funcionamiento y mantenimiento más económicos, construcción más valorada, ahorro en agua y energía eléctrica, y colaboradores y clientes más sanos y productivos.

En cuanto a construcciones residenciales, Forte considera que la gente está empezando a entender el concepto de ahorro energético, pero aún falta educación en el valor de comprar una vivienda que esté certificada y es por ello que tal vez pocas promotoras contemplen este tipo de proyectos. Debido a que el rango fuerte de viviendas se encuentra entre los 50 mil y 90 mil dólares, que están subsidiadas, los promotores no ven ganancia al implementar iniciativas verdes, pues representan una mayor inversión. “Como no hay cultura, no hay leyes, pero estamos trabajando en ello”.

La sede de Apede fue el segundo edificio certificado LEED, en 2013. La Prensa/ Jihan Rodríguez

IMPACTO DEL VERDE EN EL TRABAJO
Laborar en edificios verdes tiene un impacto en la productividad de las personas que laboran allí. Se ha comprobado a través de estudios, dice Roberto Forte, que trabajar en estos espacios puede aumentar la productividad de sus ocupantes entre 8% y 12%, y reduce las ausencias por enfermedad. Además, crea mayor sensación de pertenencia por parte de los empleados.

EJEMPLOS SOSTENIBLES

De los 17 edificios certificados LEED y de los 64 que esperan su certificación, ELLAS pudo visitar cinco construcciones y oficinas que son amigables con el ambiente.

La Plaza de Ciudad del Saber, en Clayton. Cortesía

1. COMPLEJO DE DORMITORIOS, LA PLAZA COMERCIAL Y LA TERMINAL DE TRASBORDO DE LA FUNDACIÓN CIUDAD DEL SABER

“Nuestras directrices sobre edificación sostenible establecen que en las nuevas edificaciones deben incorporarse consideraciones bioclimáticas y de sostenibilidad, siendo todas ellas sometidas al sistema de certificación LEED. Esto garantiza que sean eficientes en el consumo de energía y agua, saludables, cómodas, multifuncionales, de relativo bajo costo de operación y mantenimiento, y diseñadas para tener una larga vida útil y un impacto positivo en el ambiente, en los usuarios y en la comunidad”, explica Eduardo Araujo, de Fundación Ciudad del Saber.

La plaza y la terminal de trasbordo están certificados como LEED Oro, mientras que el complejo de dormitorios es el primer edificio LEED Platino del país, la más alta certificación que la organización otorga.

Sucursal del Banco General en Clayton. La Prensa/ Jihan Rodríguez

2. BANCO GENERAL, SUCURSALES CLAYTON Y CIUDAD DEL SABER

Banco General decidió explorar el tema de la construcción verde para buscar eficiencia y cumplir con su visión de ser una empresa socialmente responsable que utiliza los recursos naturales de manera sostenible, cuenta Jackie Souter, gerente de responsabilidad social y comunicaciones de Banco General.

Es así que ahora cuentan con las dos sucursales certificadas LEED Oro, Clayton y Ciudad del Saber, y tienen dos esperando certificación, entre ellas la de Panamá Pacífico.

Sobre las sucursales más antiguas, Souter señala que han implementado ciertos cambios para hacerlas más amigables con el ambiente. “Tenemos como política que al cumplir su vida útil los reemplazamos por equipos con una mejor eficiencia energética.

También, se ha estado automatizando de manera centralizada el control de encendido y apagado de los aires acondicionados en varios edificios, lo que permite además controlar la temperatura adecuada”.

Otra iniciativa que aplicarán para este año es colocar paneles fotovoltaicos (solares) en una de las sucursales existentes, con el fin de reducir el consumo energético a través del uso de fuentes alternas de energía renovable. “Esta es una iniciativa que se establecerá como plan piloto y nos permitirá hacer mediciones en cuanto al consumo de energía y del ahorro que obtengamos, para que, si los resultados son satisfactorios, se pueda replicar en otras sucursales”.

Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa. La Prensa/ Jihan Rodríguez

3. ASOCIACIÓN PANAMEÑA DE EJECUTIVOS DE EMPRESA

La nueva sede ubicada en la avenida Justo Arosemena y calle 31, fue construida en 2010 y certificada como LEED Oro en 2013. 

Para su construcción se implementó el uso de sanitarios eficientes, llegando al 30% de ahorro de agua. En ahorro energético, la combinación de sistemas de aire acondicionado eficientes, aleros y ventanas con un gran índice de reflectancia solar les ha permitido ahorrar hasta 17% en consumo de luz.

Además, se decidieron por el uso de productos y materiales bajos en compuestos orgánicos volátiles para mejorar la calidad del aire interior.

Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología. La Prensa/ Jihan Rodríguez

4. SECRETARÍA NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA (SENACYT)

Estas instalaciones, que albergan el Instituto de Investigación Científica y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat) y el Centro Nacional de Metrología de Panamá, se inauguraron y se certificaron LEED Plata en 2014.

“Senacyt decide adoptar esta manera de construcción “verde” para aprovechar  eficazmente la energía utilizada en el complejo y para servir como punta de lanza para futuras edificaciones públicas o privadas. La tendencia mundial es proteger el medio ambiente haciendo uso racional de los recursos”, indica el ingeniero Lucas Dawkins, jefe de infraestructura de la entidad.

El ingeniero añade que todo el edificio está pensado para ser amigable con el medio ambiente. “Partimos del diseño, utilizando amplias ventanas para aprovechar la iluminación natural, su sistema de aislamiento térmico para conservar el aire fresco en el interior (sistema de cortasoles), tratamiento de agua y su sistema de acondicionamiento de aire de bajo consumo energético”.

Oficinas del Panama Green Building Council. La Prensa/ Jihan Rodríguez

5. OFICINAS DE PANAMA GREEN BUILDING COUNCIL

Ubicados en Clayton, en un edificio que data de la antigua Zona del Canal, la oficina ha requerido de varios cambios para optar por una certificación LEED.

Instalaron paneles solares, para la iluminación se pusieron lámparas LED con sensores para detectar cuándo deben encenderse, aires acondicionados de bajo consumo y un sistema de purificación de agua para limpiar los pisos y así no usar detergentes.

Además, se instaló plomería para ahorrar agua y pinturas sin compuestos volátiles orgánicos, químicos nocivos que se siguen emitiendo por un tiempo prolongado.