Para el diseñador Ralph Lauren, su fiesta durante la semana de la moda no fue cosa de un día y una pasarela. La presentación de su colección suele reservarla para el último día de la cita de la moda neoyorquina, y la realiza en Skylight Clarkson Sq, 560 Washington Street, Gate 26E. Es un hombre que centra el evento en la razón del encuentro: los vestidos, y no se limita a un solo desfile. Lauren hace tres en la misma mañana, con intervalos de una hora, para diferentes grupos de invitados. Así, cada  desfile mantiene una sofisticación y una intimidad especiales, pues hay pocos invitados, todos están bien sentados (no existe la posición standing  de otras pasarelas), y hay buena visibilidad; todos se saludan como amigos, nadie asedia a las celebridades, y la iluminación es perfecta.

Gracias a esa cercanía con cada vestido ocurre algo inusual que no se ve en otros desfiles, exclamaciones colectivas cuando sale un diseño que impacta, sazonado con aplausos espontáneos, como los que suelen despertar los solos musicales. Es el efecto Lauren, un caballero que no se queda tras bastidores después de saludar al público al final de la pasarela. Él permanece allí, sonriente y amable, recibiendo en persona las felicitaciones de cada amigo y desconocido.

3bd01c7429925bcb04210b91d8c1dba6 - Los cuatro días de fiesta de Ralph Lauren

Todo esto ocurrió el jueves, el último día del New York Fashion Week, que fue 11 de septiembre. Nueva York había despertado bajo un hermoso sol de fin de verano, pero con las imágenes en los noticieros de la ceremonia que estaba ocurriendo en el sitio Memorial 9/11, unos dos kilómetros más abajo, en recuerdo de los fallecidos por el acto terrorista de hace 13 años. Pero incluso así el ritmo de la Gran Manzana no se detenía.

Mientras unos llegaban al desfile de las 11:00 a.m. de Ralph Lauren, otros salían del de las 10:00 a.m., como Rachel Zoe. Pero para Lauren la fiesta había comenzado el lunes anterior y no había parado ni un día.

La primera cita con el diseñador había sido el lunes a las 9:00 p.m. en Central Park para la presentación de la colección Polo Women Spring 2015. Esta vez no fue en una pasarela, sino a través de una proyección innovadora: un filme corto en 4D con hologramas de modelos que caminaban sobre el agua. 

 La actriz Melanie Griffith asistió a uno de los desfiles de Ralph Lauren.

La semana culminaba tres días después con los desfiles en Skylight Clarkson Sq. El chiffon  volaba en atuendos de onda safari. Era una mujer para la jungla de cemento enfundada en piedras brillantes que arropaban sus cuellos (las joyas fueron uno de los puntos más llamativos del desfile) y colores tierra que explotaban en amarillos, naranjas y fucsias encendidos, todo en telas suaves y piezas que bailaban con cada movimiento.