d9908d610615b119a877ea634dbde195 - Se queda, se va... Limpieza de fin de año

El angelito de la Navidad no pasará por tu casa si no está limpia y ordenada. ¡Uy! Estamos en aprietos, porque quedan pocos días para poner la casa de punta en blanco.

Tras bastidores de la revista Ellas hay un hada del orden que suelta consejos por aquí y por allá, sin darse cuenta, que caen como perlas de sabiduría para descongestionar la cocina, la casa y… la vida. Así que cuando de limpiar la casa se trata, nos acercamos a Maru de Maggiori, nuestra chef, y fue muy puntual en los pasos a seguir.

Para comenzar, tres reglas. Que debes cumplir al pie de la letra, de lo contrario corres el riesgo de perderte entre los chécheres o caer frustrada lejos de la meta. Hacemos la advertencia, para Maru no hay medias tintas, esto del orden es como tomarse las medicinas, si quieres curarte, te las tomas y punto. Así que a seguirlas sin excusas.
1. Si llega una cosa, salen dos. O por lo menos sale una. Así que cuando estés parada en la tienda a punto de comprar algo, repasa mentalmente enseguida esas dos cosas en casa que estás dispuesta a regalar o botar a cambio de esta compra. 
2. No hay que hacer todo el mismo día. Planea un proyecto por día, por ejemplo, “hoy voy a hacer el clóset del pasillo, el cuarto de los niños o revisar los adornos de Navidad”, sugiere Maru.
3. No saques de la casa para mandar al depósito. La meta durante esta limpieza de fin de año es sacar de la casa “para siempre”, es decir, debe regalarse, donarse o botarse, y rápidamente.

Ponle fecha. La fecha ideal para esta limpieza es noviembre, porque da tiempo a deshacerse de lo innecesario, limpiar por área y mandar a reparar lo que haga falta antes de que lleguen las fiestas y decoraciones de diciembre. Además, con los múltiples feriados se tiene, como en ningún otro mes, tiempo extra para esta tarea.
Si vives en familia, entonces este reordenamiento no te corresponde a ti sola. Avisa a cada miembro que llegó la temporada de limpieza y hasta sugiéreles por dónde comenzar. Por ejemplo, puedes decir “este fin de semana voy al hogar de ancianos, saquen todas las revistas que quieran donar”, y así con la ropa y demás. Al poner fechas fijas para las donaciones, también ayudas a los otros a organizarse.
Eso sí, no botes nada de otra persona sin consultarle primero (excepto si se trata de niños muy pequeños).
Comienza por lo que corresponde a la temporada, revisar las decoraciones de Navidad (ver recuadro) y todo lo que se refiere a la escuela de los chicos.

f937ac5b812951160f259e8ce749d778 - Se queda, se va... Limpieza de fin de año

Abre esa mochila. Esta limpieza coincide con el fin del año escolar. Maru es enfática, llegando sus hijos de la escuela el último día de clases, revisando enseguida uniformes, libros y útiles escolares.
• Zapatos. Si ya le aprietan pero están en buen estado, se donan. “Hay cientos de niños que no tienen zapatos para ir a la escuela”, insiste Maru.
Si todavía los puede usar para el próximo año, se limpian y se guardan. Lo mismo con las zapatillas de educación física y los uniformes.
• Mochila. Algunas no llegan al fin del año escolar; si el deterioro es mucho, ¡a la basura! Si aún puede usarse, pero a tus hijos ya no les gustan los muñecos de Cars o Barbie estampados en la mochila, se regala.
Si está en condiciones para seguir yendo a la escuela, se lava, se seca bien y se guarda.
• Útiles escolares. Reúne todos los similares, como lápices de colores o piezas de geometría, y fíjate si pueden armar un juego completo con ello. Regala el resto. 
• Libros. Hay tres opciones, si no lo usará más se pueden vender o regalar. Si los usará un hermanito el próximo año, se guarda. Si son de ejercicios y están rayados o están desmembrados, sencillamente se botan.
• Documentos. Una vez hayas verificado que hayan registrado correctamente las notas en la escuela, bota ejercicios, fólders, tareas, trabajos de biología, y hasta boletines. La escuela por ley debe guardar los boletines, así que no es necesario hacerlo en casa, comenta Maru. Otra opción también es escanearlos para tener este archivo. 
• Medallas, trofeos, certificados. Solo guarda aquellos que marcan un momento especial en la vida de cada hijo. Si no recuerdas por qué recibió esa medalla o trofeo, entonces no tiene ningún valor y debe salir de casa.
Lo mismo con los certificados, no guardes los del curso de verano, la tarde de cocina, sino aquellos realmente importantes en la vida académica de tus hijos.

4117ff86fcbed4b4e8f8933730aebe7a - Se queda, se va... Limpieza de fin de año

No cabe lo que traerá Niño Dios. Si en tu casa hay niños, es seguro que en Navidad llegarán juguetes y “hay que hacer espacio para cuando llegue Santa, Niño Dios, la abuela y la madrina”, recalca Maru.
Aquí aplica la regla 1 al cuadrado. Si tu hijo pidió a Santa cinco juguetes, más de cinco juguetes deben salir, pues siempre recibirá muchos más de parte de familiares y amigos. 
“Juguete roto no se regala. Incompleto tampoco. ¿Para qué vas a regalar el Señor Bocón sin las bolitas para echarle dentro?”, explica. Estos juguetes deben ir a la basura.
Los peluches que vas a regalar debes lavarlos primero para entregarlos limpios.

0bd6a02489fde523968359cbae85ffb0 - Se queda, se va... Limpieza de fin de año

Plato a plato. Platos astillados, tazas sin asa, vajilla que no se usa porque ya no gusta o no está completa, debe salir.
Lo mismo la sartén u ollas que no utilizas porque, por ejemplo, tienes otra que es mejor o se le fue el teflón.
Si tienes moldes repetidos en el mismo tamaño, quédate con uno y regala los demás. O si compraste una máquina para hacer cakepops que no has usado en un año, pásala a alguien que sí le vaya a dar uso.
Entra a la despensa y revisa la fecha de vencimiento de los alimentos. Todo aquello vencido, a la basura, y lo que está pronto a vencer pero que no comerás, regálalo a alguien que lo consumirá enseguida.

Dentro del clóset. Lo que tiene más de seis meses de no usarse, debe despedirse.
Lo mismo los zapatos que aprietan o que se ven deteriorados.
No guardes ropa para cuando vuelvas a rebajar, regálala; si vuelves a rebajar, querrás correr a comprar ropa nueva.
Lo que requiere arreglarse, arréglalo enseguida o regálalo enseguida.

dec1ec348de2a4449874da43ef79b003 - Se queda, se va... Limpieza de fin de año

Si decides guardar una pieza importante, como el traje de primera comunión de tu hija, un par de zapatos de bebé o una pollera, lava la pieza y empácala al vacío (con los kits caseros). Nunca guardes una pieza almidonada porque se dañará el tejido, y evita guardarla en bolsas plásticas. Si no puedes empacar al vacío, entonces recuerda sacar las piezas a airear cada cierto tiempo para mitigar su deterioro.
No guardes piezas por valor sentimental si están demasiado deterioradas. Por ejemplo, insiste Maru, para qué guardar la pijama de la luna de miel si ya no te queda.
La ropa de cama incompleta, dónala a damnificados de fuegos o desastres naturales.
Si tienes dudas sobre alguna pieza, apártala del resto, y dentro de un mes vuelve a revisarla, tal vez la veas con otros ojos, para quedarse o irse.

Déjalos ir. “Hay que aprender a desprenderse”, dice Maru. Recordar que lo que se tiene en la mano es solo “un objeto”. “Guarda el sentimiento en tu corazón, pero eso es un objeto nada más”.
Para lograr esto, aconseja preguntarse “¿qué es lo importante?, ¿qué es lo que significa para ti”. 
“Si no puedes desprenderte de algo y te impide funcionar, busca ayuda profesional”. Al acumular cosas, explica Maru, estas pierden su valor emocional porque se pierden entre tanta cantidad de objetos.
Si consideras que compras mucho, Maru sugiere:
Recordar la regla 1, sacar dos cosas de casa por cada objeto nuevo.
Preguntarte si lo necesitas.
Si aunque no lo necesites deseas poderosamente comprarlo, deja el objeto donde está y retírate del lugar. Puede que con solo alejarte se disipe el deseo de comprarlo.
No te endeudes por objetos que no necesitas.

2e59bba7d34c5ff4f7f7b459795c0f0f - Se queda, se va... Limpieza de fin de año

 SUMERGIDA EN LA NAVIDAD

• Revisa la decoración navideña. Hay cosas que se pueden haber deteriorado con la humedad y el polvo y que tendrás que botar. Lo mismo con las luces, prueba las extensiones antes de colocarlas.
Si cambiaste el color de la decoración, por ejemplo, tenías verde, turquesa  y blanco, y ahora quieres rojo y blanco, regala los colores que no colocarás este año.
• Manteles sin almidón. Si el mantel está manchado o descolorido, debe salir de casa. Guarda los manteles limpios y sin almidón (que daña la tela), recalca Maru de Maggiori, y preferiblemente colgados en ganchos de plástico o madera (los de metal se oxidan y pueden dañar el mantel).
• Apenas abras los regalos. Lo que no te queda o no te gustó, se cambia. Si no lo puedes cambiar, regálalo antes del 6 de enero; si lo regalarás más adelante, anota el nombre de la persona que te lo dio, ¡no vayas a regalárselo por descuido!
• Las sobras de la cena de Navidad. Apenas terminen de cenar, prepara platos de comida con lo que quedó y llévalo a alguien que esté trabajando esa noche, como el guardia de seguridad del edificio, doctores y enfermeras en hospitales y salas de urgencia, personal de comercios que abren 24 horas.
• Las tarjetas de Navidad. Se agradecen efusivamente, se exhiben en diciembre en algún lugar de la casa, y después del 6 de enero se botan, aconseja Maru.
Si la tarjeta lleva la foto familiar de alguien muy cercano, se guarda en un álbum o portarretrato. Si la foto no tiene mayor valor para ti, también se desecha con la tarjeta.